Sao Paulo. Los economistas redujeron sus perspectivas para las tasas de interés de Brasil el próximo año, ya que esperan recortes más profundos debido a la crisis de deuda soberana en la zona euro y la fragilidad de la economía global, que frenarían el crecimiento económico en todo el mundo.

En un sondeo semanal del banco central publicado este lunes, analistas pronosticaron que la tasa referencial Selic se ubicará en un 10% a fines del 2012 desde el 10,5% que preveían la semana anterior.

Los expertos mantuvieron sus pronósticos para la tasa Selic a fines de este año en un 11%, sin cambios respecto a la semana previa.

Las previsiones del sondeo representan la media de los pronósticos hechos por los analistas consultados por el banco central en unas 100 instituciones financieras.

El banco central comenzó a bajar sus tasas de interés en agosto, quitándole un punto porcentual a la Selic desde entonces, en momentos en que la crisis de deuda de la zona euro amenaza con atrapar a economías más grandes del bloque.

La tasa Selic se encuentra actualmente en un 11,5%.

El ciclo de rebaja de tasa se ve obstaculizado por la inflación, que se aceleró por sobre el techo del rango meta impuesto por el Gobierno de un 6,5% desde abril.

Analistas que participaron en el sondeo prevén un alza del 6,48% en el índice referencial de precios IPCA este año, menor al 6,5% previsto la semana previa.

Para el 2012, bajaron levemente su previsión inflacionaria a un 5,56% desde un 5,57% en la semana previa.

El banco central tiene una meta de inflación anual del 4,5% más o menos dos puntos porcentuales.

Los expertos prevén un crecimiento económico del 3,16% para este año, un poco menos que el 3,20% del sondeo de la semana anterior.

La economía de Brasil creció un 7,5% el año pasado, el ritmo más rápido en 24 años y uno de los más altos entre las grandes economías del mundo.

Pero esa expansión también presionó a los precios al consumidor, que ha seguido subiendo este año.

No obstante, la inflación anual se desaceleró en octubre, y el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, dijo que la tasa seguirá desacelerándose en los próximos meses.