Brasilia. El gobierno brasileño reducirá su gasto en aproximadamente 10.000 millones de reales (US$5.650 millones) como parte de su esfuerzo por controlar la creciente inflación, anunció este jueves el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

El ministro dijo que la reducción del gasto del sector público ayudaría a reducir el exceso de demanda registrado en la economía durante un período de recuperación.

"La demanda en la economía está formada por componentes del sector público y privado", afirmó. "La mejor forma de enfriar rápidamente el calentamiento de la demanda es recortar el gasto gubernamental".

El último recorte de gasto se suma a un congelamiento presupuestario de 21.800 millones de reales (US$12.318 millones) anunciado anteriormente este año.

El ministro dijo que el gobierno realizaría esfuerzos para garantizar que la expansión económica del país no supere el 7% en 2010.

"Tenemos instrumentos a mano para mantener equilibrado el crecimiento de la economía", dijo Mantega.

La economía brasileña se contrajo 0,2% durante 2009 bajo los efectos de la crisis financiera internacional, pero recientes sondeos del banco central apuntan a una expansión superior al 6,2% este año.

Por otra parte, las expectativas para la inflación local se han expandido en forma constante durante los últimos meses a pesar de los esfuerzos del banco central de ajustar la política monetaria y aliviar la liquidez.

De acuerdo con un sondeo de mercado del banco central publicado esta semana, el índice IPCA de inflación se acelerará al 5,5% para fines de este año frente al 4,31% de fines de 2009.

El índice IPCA de inflación de los 12 meses hasta abril alcanzó un 5,26%, nivel muy superior a la meta oficial de inflación para fin de año del 4,5%.