El Senado de Brasil aprobó este miércoles los presupuestos del Estado para 2013, 71 días después de la fecha prevista, y que prevén un gasto de 2,28 billones de reales (US$1,16 billones), de los cuales 610.000 millones de reales (unos US$310.590 millones) estarán destinados a la refinanciación de la deuda pública.

Además, se aprobó que el salario mínimo en el país pase a ser de 678 reales (US$354 dólares), informó la Cámara Alta del Parlamento brasileño.

Aprobada la semana pasada por la Cámara de Diputados, la ley de presupuestos para 2013 recibió este martes 54 votos a favor y dos abstenciones en el Senado, con lo que ahora deberá ser sancionada por la presidenta Dilma Rousseff.

Los presupuestos del Estado se debían haber aprobado en diciembre, pero la votación quedó aplazada debido a la polémica legislativa levantada tras el veto de Rousseff a un artículo de la nueva ley de regalías del petróleo a fines de 2011.

La semana pasada el Congreso brasileño anuló el veto presidencial que contemplaba que los estados productores de crudo obtuvieran mayores beneficios en el reparto de regalías, con lo que los recursos recaudados por ese concepto se distribuirán ahora entre los 27 estados del país.