Londres. Las exportaciones de Brasil podrían ser golpeadas como resultado de la crisis de la zona euro, dijo este jueves el presidente del Banco Central de ese país Henrique Meirelles, pero afirmó que el banco podría elevar su pronóstico de crecimiento de 2010 el próximo mes.

Meirelles dijo que la entidad estaba comprometida con su meta de inflación de 4,5% pese a que actualmente los precios se encuentran por encima de ese nivel.

Meirelles agregó que un impuesto a la banca, como probablemente se discutirá en la reunión de ministros de Finanzas del G-20 de la próxima semana en Seúl, sería difícil de implementar a nivel global.

Comentó a la prensa que la mayor economía de América Latina está mejor preparada en este momento para una crisis comparada con 2008, pero todavía sentía algo de impacto de la crisis de deuda de la zona euro.

"Las exportaciones a Europa podrían caer algo y a otros países que exportan a Europa", dijo Meirelles, al margen de una conferencia de inversionistas. "La crisis de la zona euro está definitivamente impactando", agregó.

Pero añadió: "incluso si se pone mucho peor que en el 2008, el Banco Central tiene todos sus instrumentos listos (...) el nivel de confianza ha sido puesto a prueba".

Más temprano, Meirelles dijo en la conferencia que el pronóstico de crecimiento de Brasil para 2010 del Banco Central de 5,8% era conservador y que la entidad estaba preparándose para actualizarlo en junio. Economistas consultados por el banco esta semana estimaron que la economía se expandirá 6,46% este año.

En el primer trimestre, la economía creció en torno a 10% respecto a igual periodo del año anterior. El Fondo Monetario Internacional dijo esta semana que la economía brasileña se expandirá en torno a 7% en 2010 y advirtió de un sobrecalentamiento.

"Nuestra proyección para 2010 es algo conservador. El mercado está en torno a 6,5%. Vamos a actualizar nuestra proyección el próximo mes", dijo Meirelles a los inversores.

Pero consultado sobre el riesgo de sobrecalentamiento, aseguró: "estamos comprometidos con la meta inflacionaria a mantener una economía equilibrada y estamos tomando las medidas necesarias".

Por otro lado, Meirelles fue escéptico respecto a la implementación de un impuesto global a la banca, que podría estar entre los principales temas de la agenda de la próxima reunión del Grupo de 20 naciones desarrolladas y emergentes.

"Pienso que es algo complejo de implementar a nivel global, a un nivel nacional es posible", agregó.

"En Brasil, tenemos un impuesto a los flujos de capital para inversionistas de portafolio. Sirve a su propósito pero (...) está hecho a la medida. Un tributo global es una cuestión que debe ser discutida. Como ustedes saben, el diablo está en los detalles", puntualizó.