Toronto. La economía de Brasil, que se recupera rápidamente de una recesión, podría crecer hasta 5,5% el próximo año sin fomentar la inflación, dijo el ministro de Hacienda de ese país, Guido Mantega.

Las autoridades brasileñas han comenzando a aplicar los frenos a su economía, que en el primer trimestre del año creció a su ritmo anual más rápido en 14 años.

Preocupado por la inflación, el Banco Central ha subido las tasas de interés en dos ocasiones desde abril. Muchos economistas esperan que la economía de Brasil, la mayor de América Latina, crezca cerca de 7% este año.

Mantega dijo que la tasa de crecimiento de su país debería desacelerarse para evitar que la economía se recaliente. "Prefiero un poco menos de crecimiento (en el 2011) y mantener el equilibrio macroeconómico", afirmó. "No es prudente crecer más de eso", agregó.

Cuando se le preguntó si Brasil había puesto un límite para el crecimiento económico que evitaría generar una mayor inflación, el ministro afirmó que "después de este fuerte año que estamos teniendo, debe haber un ajuste el próximo año. Creo que 5,5% es una tasa posible".

Mantega estaba en Toronto para asistir a una cumbre del Grupo de los 20, donde los líderes de las economías avanzadas y emergentes discutieron el fin de semana cómo mantener en un sendero firme la recuperación económica global.

El ministro representó a Brasil en la cumbre del G-20, después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se abstuvo de asistir, debido a las inundaciones que azotaron la región noreste de Brasil.