El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, afirmó que el gobierno debe continuar y ampliar sus políticas de reducción de impuestos a fin de apalancar la economía, fomentar las inversiones y sentar las bases para un mayor crecimiento.

En una compareciencia ante la Comisión de Asuntos Económicos del Senado, Mantega explicó que "el actual escenario de crisis externa exige diversas acciones que estimulen las inversiones y permitan aumentar la productividad y la competitividad".

El ministro destacó que la política de reducción de impuestos impulsada por el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff supondrá que este año dejen de entrar en las arcas del Estado vía tributaria unos 50.000 millones de reales (unos US$25.000 millones).

Estas reducciones en los últimos dos años ha beneficiado a diversos sectores de la economía, como el automotriz y el de línea blanca.

Mantega agregó que pese a las reducciones, Brasil "aún convive con costos financieros y tributarios muy elevados", que deben ser rebajados para darle unos estímulos mayores a la empresa privada.

El titular de Hacienda brasileño consideró que el mantenimiento y ampliación de las políticas de reducción de impuestos "es un imperativo" impuesto por la crisis global, y apoyará el proceso de "aceleración gradual" en que se encuentra la economía brasileña tras el tropezón del año pasado, cuando creció apenas 0,9%.

Asimismo, confirmó que el gobierno continuará vigilando atentamente la inflación, que el año pasado fue de 5,84% y en los primeros dos meses de 2013 ya ha acumulado 1,47%.

"Seguiremos combatiendo la inflación para evitar que afecte el consumo o provoque algún malestar en el país", apuntó Mantega.