Sao Paulo. La economía de Brasil sufrió una caída del 22% interanual en la creación de empleos formales en enero, una señal de que una economía vacilante está afectando la capacidad de minoristas y de agencias del Gobierno para retener a los trabajadores.

Fábricas, granjas y minoristas agregaron 118.895 empleos formales netos el mes pasado, dijo este jueves el ministerio del Trabajo, con lo que revirtió la pérdida de 408.172 puestos de trabajo netos en diciembre del 2011.

Los negocios comerciales eliminaron un total de 36.345 posiciones en enero, mientras que el sector de servicios del gobierno redujo su nómina en 370 puestos. En contraste, fueron contratados 37.462 trabajadores fabriles, mientras que las mineras agregaron 82.506 puestos en enero.

Los números son la más reciente confirmación de que una recuperación económica en Brasil está avanzando en forma dispar. Mientras que el Gobierno ha reducido la tasa de interés y los impuestos para impulsar el consumo, los costos y la inflación salarial impiden que las empresas contraten a más trabajadores en anticipación de una recuperación de la demanda.

Los analistas esperan que el crecimiento de la economía brasileña se acelere a alrededor de un 3,3% en el 2012 desde un 2,7% estimado para el año pasado. El gobierno de Brasil proyecta un crecimiento del 4,5% para este año.

Los empleadores contrataron a un total de 1.711 millones de personas en enero, pero despidieron a 1.592 millones, agregó el Ministerio del Trabajo.

En los 12 meses hasta enero, la economía brasileña creó un total de 1.883 millones de puestos de trabajo formal, que se comparan con 1.966 millones en el 2011.