Brasilia. Brasil anotó un déficit de cuenta corriente menor al esperado en septiembre, mostraron datos divulgados este martes por el Banco Central, debido a que una moneda más débil ayudó a que el crecimiento de las exportaciones superara al de las importaciones.

Brasil registró un déficit en su cuenta corriente de US$2.200 millones en septiembre frente a un saldo negativo de US$3.950 millones en el mismo mes del año anterior.

Se esperaba que el déficit fuera de US$3.250 millones, según la mediana de las previsiones de 12 analistas consultados por Reuters, cuyas estimaciones oscilaron entre saldos negativos de US$1.900 y de US$4.000 millones.

En agosto, el déficit fue de US$4.900 millones, según dijo el Banco Central el mes pasado.

La moneda de Brasil, el real, se debilitó más de un 15% frente al dólar en septiembre en la medida en que la aversión global al riesgo se disparó debido a la crisis de deuda de la zona euro.

Eso dio algo de alivio a los exportadores después de luchar durante buena parte del año con un real valorizado que hizo que sus bienes resultaran más caros en el exterior.

Las exportaciones brasileñas saltaron casi un 24% en septiembre, con lo que superaron el crecimiento de las importaciones, que se expandieron alrededor de un 14%.

La inversión extranjera directa sumó US$6.326 millones en septiembre, más que los US$5.600 millones registrados en agosto.

El déficit de la cuenta corriente en los 12 meses hasta septiembre fue equivalente a un 2,05% del Producto Interno Bruto (PIB), afirmó el banco.

En el período de 12 meses hasta agosto, la cifra fue equivalente a un 2,13% del PIB, informó la autoridad monetaria el mes anterior.

La cuenta corriente, que es la medida más amplia de las transacciones de un país con el exterior, indica cuán dependiente es una economía del financiamiento de capital externo. Abarca comercio, servicios y pago de intereses.