Río de Janeiro. El gobierno brasileño anunció este lunes que desistió de votar la reforma del sistema de Seguridad Social, considerada clave para sanear las cuentas públicas del país, y presentó una lista de 15 proyectos económicos que intentará aprobar en el Congreso Nacional.

En rueda de prensa, el ministro de la Casa Civil, Eliseu Padilha, aseguró que la medida se tomó tras la decisión del Ejecutivo, tomada el pasado viernes, de intervenir en la seguridad pública de Río de Janeiro.

Según la Constitución brasileña, mientras haya una intervención federal no se puede realizar ningún cambio en la ley, medida que pretendía realizar el gobierno con la reforma del sistema de pensiones.

"Tuvimos que concluir que efectivamente no se podría iniciar la discusión que teníamos programada para el día 19, la discusión de la reforma de la Seguridad Social y que no podríamos encaminar la votación", dijo Padilha.

No obstante, el ministro explicó que el gobierno brasileño intentará aprobar otras 15 medidas económicas, entre las que destacan una simplificación tributaria, autonomía del Banco Central, un marco legal de licitación y contratos, una nueva ley de finanzas públicas, un programa de recuperación, y una mejora de empresas estatales.

La votación de la reforma de la Seguridad Social era considerada clave para el gobierno del presidente Michel Temer, aunque no encontró el apoyo necesario en el Congreso, en el que necesitaba al menos 308 de los 513 votos posibles.

La reforma establecía la edad mínima para la jubilación en los 65 años para los hombres y los 62 para las mujeres, y reglas de transición para equilibrar las cuentas públicas, ajustando la jubilación entre los trabajadores del sector público y los del privado.