Río de Janeiro. Brasil explicó cómo implementará un impuesto del 1% sobre operaciones de derivados cambiarios, una medida que anunció a fines de julio para contener la apreciación de la moneda local, el real.

El impuesto será calculado diariamente y se aplicará sobre todas las alzas netas en el valor referencial de las llamadas posiciones "largas en reales" de los inversores en los mercados de derivados, afirmó un decreto presidencial.

Dichas posiciones son apuestas a que la moneda local, el real, aumentará su valor frente al dólar.

El impuesto se aplicará a todos los derivados relacionados con la moneda, incluyendo los futuros del tipo de cambio y en apuestas separadas basadas en la diferencia de tasas de interés en reales brasileños y monedas extranjeras.

Las posiciones largas netas en reales con un valor nocional de US$10 millones o menos están exentas del impuesto. Las reducciones en posiciones cortas en reales, o las apuestas a que el real se debilite, no estarán sujetas al tributo.

El real se había apreciado casi un 8% frente al dólar este año hasta el 27 de julio, cuando el ministro de Hacienda, Guido Mantega, anunció el impuesto.

Desde ese día, el real ha devuelto sus ganancias del 2011 y ahora acumula una depreciación frente al dólar. Actualmente, la moneda brasileña registra una desvalorización del 2,5% en lo que va del año.

El decreto, firmado por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, esté fechado el jueves y fue publicado el viernes en el Diario Oficial.