Washington. Brasil está preparado para intervenir en el mercado cambiario con el fin de contener la volatilidad de su moneda, dijo este viernes el presidente del Banco Central de ese país, Alexandre Tombini.

En un discurso ante inversores en Washington, Tombini declaró que las autoridades monetarias brasileñas quieren ver dónde se estabilizará la moneda "en los próximos días o semanas" para evaluar su impacto sobre la inflación, la que prevé que se reducirá en el tiempo.

Mientras tanto, el Banco Central trabajará para evitar la volatilidad excesiva de la moneda, entregando liquidez al mercado cuando sea necesario, dijo Tombini, lo que ayudó al real a fortalecerse más de un 2% frente al dólar.

"Estamos preparados para intervenir a fin de asegurarnos que los mercados cambiaros funcionen correctamente", agregó en un evento organizado por la Cámara de Comercio Brasileño-Estadounidense.

A las 1721 GMT, el real se fortalecía un 2,08% a 1,8560 unidades por dólar en el mercado interbancario tras los comentarios de Tombini, luego de cerrar en casi 1,9 unidades por dólar en la rueda anterior.

El real se debilitó el jueves dada la aversión de los inversores al riesgo de una nueva crisis financiera global, lo que llevó al Banco Central a vender US$2.750 millones en swaps cambiarios para amortiguar la caída de la moneda local.

La medida tenía como objetivo dotar de liquidez al mercado de derivados, donde los inversores se estaban volviendo más pesimistas respecto al real, dijo el ministro de Hacienda, Guido Mantega, a los inversores durante el mismo evento.

"La razón detrás del debilitamiento del real es un agudo ajuste en el mercado de derivados, no salidas de dólares", sostuvo.

Mantega también prometió que el Gobierno mantendrá sus planes de consolidación fiscal mediante el recorte de gastos operacionales, con el fin de hacer espacio para las inversiones en infraestructura y para un mayor alivio de la política monetaria, especialmente si la crisis global empeora.

La economía brasileña ha estado resistiendo la crisis global hasta ahora, pero los efectos han comenzado a hacerse visibles.

Dada la contracción global, el Banco Central seguramente a fin de mes revisará hacia abajo su pronóstico de crecimiento económico del 4% para este año, añadió Tombini.