Río de Jainero/Sao Paulo. - El Gobierno brasileño está discutiendo un posible recorte de impuestos para reducir el precio de los combustibles en las gasolinerías, dijo el viernes el ministro de Energía Wellington Moreira Franco, en momentos en que conductores de camiones planean una huelga nacional en protesta por los elevados valores del diésel.

Los precios de la gasolina y el diésel han escalado en más de un 45% en las refinerías brasileñas desde el año pasado, luego de que la estatal Petrobras traspasara a las plantas el cargo por el avance del crudo en el mercado internacional.

Moreira Franco dijo que los precios de los combustibles estaban "demasiado altos" y que era necesario discutir el asunto.

"El Gobierno está impresionado con el constante incremento de los precios de los combustibles y está discutiendo un posible recorte de impuestos para disminuir sus costos", dijo el ministro a periodistas en Río de Janeiro.

Añadió que la discusión se centraba tanto en los impuestos federales, los denominados PIS/Cofins, y en los tributos estatales, por lo que un eventual acuerdo tendría que involucrar además a los gobernadores estatales.

Moreira Franco dijo que no había un plazo establecido para tomar la eventual decisión y su implementación, a pesar de que se llevan a cabo discusiones.

Los conductores y dueños de camiones amenazan con iniciar una extendida huelga si el Gobierno no toma medidas para reducir los costos del diésel.

Abcam, la asociación de camioneros locales, dijo que la paralización se realizaría el lunes si el Gobierno ni aclara su posición en torno a posibles medidas para disminuir el precio de los combustibles para el final del viernes.