Brasilia. El equipo económico del gobierno de Brasil evalúa, junto con el Ministerio de Defensa, la posibilidad de volver a evaluar el Presupuesto 2018 en caso de que sea necesario dirigir más recursos a las Fuerzas Armadas para la intervención federal en la seguridad de Río de Janeiro.

El ministro de Hacienda brasileño, Henrique Meirelles, afirmó este lunes que si el gobierno decide aportar más recursos para el área de Defensa, será necesario reubicar el Presupuesto, es decir, retirar recursos de otras áreas.

Explicó que el Presupuesto 2018 contempla gastos autorizados en el volumen máximo aprobado por el nuevo régimen fiscal, que establece un techo de gastos públicos.

"Vamos a mirar ahora exactamente, trabajar junto a las Fuerzas Armadas, para ver si tiene costos adicionales, además de aquellos ya previstos en el Presupuesto", dijo el ministro.

"Vamos a mirar ahora exactamente, trabajar junto a las Fuerzas Armadas, para ver si tiene costos adicionales, además de aquellos ya previstos en el Presupuesto", dijo el ministro.

Meirelles negó además que el gobierno haya renunciado a la reforma de pensiones, una de las prioridades del área económica.

Numerosos analistas atribuyeron la decisión anunciada el pasado 16 de febrero por el gobierno del presidente Michel Temer de decretar la intervención federal en Río de Janeiro a una tentativa de evitar el fracaso de la votación en el Congreso de la reforma de pensiones, para la cual no cuenta con los votos necesarios.

Por la legislación brasileña, mientras una intervención federal está vigente, una enmienda constitucional como la reforma de pensiones no puede ser tratada.

El tratamiento de la reforma, que estaba en la agenda de la Cámara de Diputados a partir de este lunes, fue sustituida por el análisis del decreto de intervención federal, que precisa de aval del Congreso.

El funcionario negó además que el gobierno trabaje en algún "plan B" en caso de que la reforma de pensiones no sea aprobada este año.

"Al principio, estamos trabajando con la reforma de la seguridad social como prioridad número uno. Evidentemente, si los líderes del Congreso concluyen que la reforma tiene votos suficientes para ser aprobada, la idea, ya anunciada por el presidente de la República, es tomar una medida que viabilice la votación", afirmó Meirelles.

Sostuvo que si hay votos suficientes para votar los cambios en las reglas de seguridad, el gobierno interrumpirá la intervención federal en la seguridad de Río de Janeiro de la forma en que fue anunciada por Temer.

Después de votada la reforma, explicó Meirelles, la intervención sería retomada "atendiendo todos los requisitos de la Constitución".

Juristas brasileños alertan, sin embargo, que la intervención no podría ser suspendida de manera temporal como pretende el gobierno, lo que deberá ser zanjado en caso necesario por la Corte Suprema.