Río de Janeiro. El índice de inflación en Brasil en abril fue del 0,67%, la menor tasa en los últimos tres meses pero aún superior a la medida en el mismo mes del año pasado (0,55%), informó el gobierno.

La tasa, sin embargo, cedió frente a los meses anteriores, ya que, tras crecer por tres meses consecutivos, en marzo llegó a ubicarse en el 0,92%, según los datos divulgados por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

Pese a la desaceleración en abril, la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año fue del 2,86%, por encima del 2,50% acumulado entre enero y marzo del año pasado.

El índice interanual se ubicó en el 6,28%, igualmente por encima del 6,15% acumulado en los últimos doce meses hasta marzo.

Las tasas acumuladas en el trimestre y en el último año, pese a subir, aún son compatibles con la meta que el Gobierno se impuso para 2014, que es una inflación del 4,50%, aunque con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite que el índice llegue al máximo del 6,50%.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91%, por encima del centro de la meta del Gobierno pero por debajo del techo máximo.

Analistas del mercado financiero consultados la semana pasada por el Banco Central calcularon que la inflación de 2014 será del 6,50%, superior a la de 2013 y en el límite máximo tolerado por el gobierno.

La inflación venía aumentando en 2014 pese a que el Banco Central ha elevado gradualmente la tasa básica de intereses en nueve ocasiones consecutivas para intentar frenar el consumo y la disparada de los precios.

El mes pasado el organismo emisor elevó los tipos hasta el 11% anual, con lo que los ubicó en el mismo nivel de enero de 2011, cuando Dilma Rousseff asumió como presidenta de Brasil.

La inflación cedió en abril principalmente por una desaceleración de los precios de los alimentos, que subieron en un 1,19% el mes pasado tras haber registrado una elevación del 1,92% en marzo.

El índice de precios también fue favorecido por las tarifas de transporte, reajustadas en un 0,32% en abril tras el aumento del 1,38% en marzo.

El llamado Índice de Precios de Consumo Amplio (IPCA), considerada la tasa oficial de inflación en Brasil desde 1980, mide el aumento de los precios en las diez mayores regiones metropolitanas de Brasil para las familias que ganan hasta 40 salarios mínimos.