Chaco argentino. El gobierno brasileño tiene proyectado invertir US$700 millones para las obras concernientes a la concreción del ferrocarril bioceánico, que saldrá de las costas brasileñas sobre el Atlántico y llegará a Chile, en zona del puerto de Antofagasta.

Si bien los brasileños sostienen que Paraguay se conectará con esta ferrovía a través del puente San Roque, que conecta Encarnación con Posadas, es evidente que Paraguay se está quedando fuera de esta iniciativa por el escaso interés que demuestran las autoridades de ese país en el emprendimiento.

En Brasil y Argentina ya se están desarrollando obras de infraestructura para la interconexión bioceánica.

Igualmente, dos provincias del nordeste argentino se disputan por el emplazamiento del futuro puente con el Ñeembucú. Formosa incluso fortaleció sus pretensiones al iniciar la pavimentación del camino de tierra (unos 40 kilómetros), que une Puerto Cano con la Ruta 11. Mientras, se aguardan las conclusiones del estudio de factibilidad que realiza el Fondo para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata) que determinará el diseño y el lugar de construcción de la pasarela internacional.

Paraguay está en la Zicosur (un proyecto de integración regional a través de los gobiernos locales), con sus 17 departamentos. Es el único país que tiene involucrada la totalidad de su territorio en la zona de integración.

Pese a ello, en esta última asamblea del organismo de integración, el gobernador de Ñeembucú, Pedro Alliana (ANR), era el solitario representante de Paraguay frente a una sorprendente delegación de gobernadores e intendentes del Brasil y Argentina, Bolivia y Chile.

El gobernador de la provincia del Chaco argentino, Jorge Capitanich, asumió la presidencia pro témpore del organismo y habló de una serie de metas y objetivos prioritarios de su gestión. Dijo que uno de los objetivos importantes es seguir fortaleciendo y ampliando la zona de integración y se espera que para el próximo año se sumen otros estados brasileños, así como otras gobernaciones del Perú.

El otro objetivo es el trabajo coordinado con las cancillerías de los seis países integrantes de la Zicosur para conseguir fuentes de financiamiento para concretar las obras de infraestructura proyectadas.

“Nuestros países y regiones necesitan puentes, caminos, carreteras, energías. Requieren el desarrollo de una infraestructura que reduzca costos sistémicos y estimule inversiones para promover crecimiento de carácter sustentable, para lo cual nosotros tenemos que tener proyectos ejecutivos, fuentes de financiamientos diversos. Debemos de ser capaces y trabajar para que esto no solo sea una expresión de deseo. Así como nosotros necesitamos del puente ferroautomotor con Corrientes, precisamos la integración Ñeembucú-Bermejo, Clorinda-Lambaré. Necesitamos Jujui y Salta, Corriente con Brasil, Misiones con Brasil y Paraguay, necesitamos de la integración física”, dijo Capitanich.

Agregó que a la par de la construcción de puentes y carreteras, se necesita fortalecer la integración a través de la nueva autopista de la información mediante una red de fibra óptica para comunicar a las sociedades y pueblos.

El tercer objetivo es continuar con la línea de integración comercial y desarrollo productivo.

En ese sentido, dijo que se desarrolló una matriz de comercio exterior extraordinario, promoviendo la participación de los productos locales en las ferias internacionales. La meta ahora es presentar una oferta única que represente a todas las regiones que conforman la Zicosur.

El otro objetivo es el fortalecimiento para el desarrollo cultural, el turismo y la identidad de nuestros pueblos. “Es extraordinario pensar que todo proceso de desarrollo de infraestructura física conlleva integración cultural y turística y eso significa más inversiones, más empleos y, naturalmente, implica un desarrollo extraordinario para el progreso de nuestros pueblos y de nuestras comunidades”, dijo.

Otro aspecto nuevo que presenta Capitanich es la integración deportiva. Dijo que el deporte es el factor de integración, que junto a la cultura permite extender la popularidad de los procesos. “Pensar en una copa Zicosur de fútbol, de vóley, de atletismo, o en feria de libros integrados. Nosotros queremos invitar a todos los estados miembros a que participen en nuestra feria de libros el próximo año. El desarrollo de nuestros cuentistas, nuestros pintores y escultores son rasgos distintivos que hacen a la integración de nuestros pueblos. La integración política, económica fiscal, financiera y social no tiene sentido si no hay una conciencia colectiva de un pueblo para promover acción colectiva”, dijo.

Destacó que la conciencia de un pueblo implica sentirse parte de un proceso de identidad y desarrollo y no solo las obras forman parte de un emprendimiento porque todos los pueblos desean el progreso moral, espiritual, económico y material.