BRASILIA. El Banco Central de Brasil mantendría sin cambios las tasas de interés este miércoles, con lo que pondría fin a un ciclo de endurecimiento monetario que ayudó a enfriar una economía acelerada, en momentos en que el país se prepara para una elección presidencial.

La mayoría de los economistas, según un sondeo hecho por Reuters, espera que las autoridades monetarias conserven estable la llamada tasa Selic en un 10,75%, al concluir una reunión de política de dos días, después del cierre de los mercados este miércoles.

El Banco Central ha elevado la tasa Selic en 200 puntos base desde abril, cuando la tasa se encontraba en un mínimo histórico de un 8,75%.

Pero con la desaceleración de la economía y la inflación a raya, los analistas esperan que el banco cambie de táctica y deje estables los costos del dinero durante el resto del año.

"Creo que el ciclo de endurecimiento ha terminado", dijo Roberto Padovani, economista jefe para Brasil de West LB en Sao Paulo.

"Un endurecimiento total de 200 puntos base es suficiente para conducir el crecimiento a cerca de su potencial y en consecuencia para llevar a la inflación cerca de su meta", agregó.

Brasil salió de la crisis económica global más rápidamente que muchas economías desarrolladas, aprovechando las tasas de crecimiento de China en el primer trimestre, que dieron paso a temores de recalentamiento.

Pero en la medida que el instituto emisor elevó las tasas de interés y el Gobierno retiró las exenciones tributarias para industrias clave, la economía se enfrió y la inflación se desaceleró.

Los rendimientos de los contratos de futuros en tasas de interés han estado cayendo en las últimas semanas tras comentarios relativamente tranquilizadores del Banco Central, después de que disminuyera inesperadamente el ritmo de endurecimiento en la última reunión.

Si el banco mantiene estables las tasas, serían buenas noticias para Dilma Rousseff, la candidata oficialista que lidera la carrera presidencial para las elecciones de octubre en el país.

Rousseff lidera por una cifra de dos dígitos en los sondeos de opinión sobre su contendor de la oposición, José Serra, un abierto detractor de la decisión del banco de elevar las tasas de interés a comienzos de año.

Rousseff es apoyada por el inmensamente popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que le ha dado al Banco Central la autonomía para fijar las tasas de interés sin interferencia política.

El enfriamiento en la actividad ya había afectado a las cifras inflacionarias, ya que los precios a los consumidores bajaron inesperadamente en el mes hasta mediados de agosto y los analistas revisaron a la baja sus expectativas inflacionarias para el 2010 por segunda semana seguida.

Ahora esperan que la inflación termine el año en un 5,07%. La última lectura de inflación a doce meses, de un 4,6% muestra que las presiones de precios ya están acercándose a la meta de las autoridades, que es de un 4,5%, más o menos dos puntos porcentuales.

Entretanto, el panorama económico global sigue siendo débil, lo que implica que las presiones inflacionarias podrían seguir retrocediendo.

"En la reunión de esta semana, creemos que el comité de política monetaria encontrará un escenario global con una tendencia aún más deflacionaria que en julio, dado que el repunte en el tercer trimestre ha sido moderado", escribió Bradesco en una nota de investigación.