Sao Paulo. El gobierno de Brasil se ha vuelto más pesimista sobre el panorama económico global y ahora cree que podrían necesitarse nuevas medidas económicas, publicó este martes el periódico local Valor Económico.

Tras regresar a Brasil luego de sostener reuniones en Nueva York y Washington, la presidenta Dilma Rousseff y el ministro de Hacienda, Guido Mantega, tuvieron una "tensa" reunión este lunes, informó el diario, citando a una fuente oficial anónima.

Ambos esperan que la crisis de deuda europea alcance un desenlace tan pronto como esta semana, afirmó el periódico. Los mercados temen que Grecia pueda registrar el primer default soberano de la zona euro.

La situación podría requerir nuevos cambios en la política económica, agregó Valor.

En Brasilia, la oficina de la presidenta declinó referirse al artículo publicado por Valor y el ministerio de Hacienda no tuvo comentarios inmediatos.

El mes pasado, el Banco Central redujo la tasa de interés referencial, Selic, a un 12% desde un 12,5%, citando la crisis de deuda en la zona del euro y la desaceleración de la economía estadounidense.

Los mercados ya están incorporando a sus precios nuevos recortes a la tasa de interés y los economistas consultados en el más reciente sondeo semanal Focus del Banco Central entre entidades financieras creen que la tasa Selic terminará el año en un 11%.

Una cesación de pagos de Grecia podría ser un proceso engorroso. Solo la posibilidad de que eso ocurra ha remecido a los mercados globales por cerca de un año, aunque los temores han aumentado recientemente.

La semana pasada, el Ministerio de Hacienda brasileño observó en un informe que, globalmente, "lo que sucede ahora involucra altas probabilidades de default en la periferia de la zona euro".