Brasilia. Brasil rechazó este martes la idea de comprar bonos de deuda de Europa para ayudar a aliviar la crisis de deuda de la zona euro, lanzando una duda sobre un plan para que las grandes economías emergentes ofrezcan nuevos fondos para el rescate del continente.

Líderes europeos habían presentado la idea de que los países en desarrollo, incluidos Brasil y China, podrían brindar fondos para comprar bonos de la zona euro, lo que podría ayudar a bajar los rendimientos y aliviar la presión sobre países como España e Italia.

Pero el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, reiteró los llamados para que Europa resuelva sus propios problemas fiscales, diciendo que Brasil no tiene intenciones de realizar tales compras.

"Creo que los países europeos no necesitan fondos de Brasil para comprar bonos. Brasil no lo está considerando", dijo Mantega a periodistas en Brasilia. "Ellos deben hallar soluciones a los problemas europeos dentro de Europa", agregó.

Sin embargo, Mantega dijo que Brasil estaría dispuesto a brindar ayuda financiera a través del Fondo Monetario Internacional.

Sus declaraciones se conocieron mientras líderes europeos se dirigen a una cumbre el miércoles sin un acuerdo aparente para reducir la deuda de Grecia con tenedores de deuda privados en medio de incertidumbres sobre una planificada recapitalización de bancos.

Funcionarios brasileños presentaron anteriormente este año un plan para comprar deuda europea junto a otros miembro del grupo de países Brics, que incluye a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, pero se retractaron después de una tibia respuesta del grupo.

Analistas dijeron que es improbable comenzar con esa medida, dado que Brasil no podría poner suficiente dinero como para que tenga un efecto serio en la crisis, y podría enfrentar restricciones legales para utilizar sus reservas para comprar deuda que enfrenta un riesgo de impago alto o moderado.

Propuesta del FMI. Funcionarios de la zona euro dijeron este martes que el FMI está considerando participar en un vehículo de inversión de propósitos especiales (SPIV, por su sigla en inglés), que emitiría deuda y usaría los ingresos para comprar bonos soberanos de países en problemas en el mercado secundario o préstamos extendidos para gobiernos con bajo riesgo.

India y Rusia no están interesadas en ofrecer más fondos para ayudar a Europa mientras no existan evidencias de que China piense contribuir, dijo un funcionario de alto rango de un país emergente a Reuters.

El funcionario dijo que las potencias emergentes creen que Europa no está haciendo lo suficiente para hallar una solución a la crisis en medio de sus disputas internas.

En septiembre, Brasil propuso a los países BRICS ofrecer nuevos fondos al FMI para luchar contra la crisis de deuda de Europa.

Los principales accionistas del FMI, entre los que están Estados Unidos y algunos países europeos, rechazaron esa idea, que algunos analistas dicen podría diluir su influencia en el prestamista.

Estados Unidos, Japón, Alemania y China han dicho que los US$380.000 millones en recursos del fondo son suficientes.

Algunos funcionarios brasileños ven la crisis en Europa y el lento crecimiento en Estados Unidos como una oportunidad de aumentar el papel del país sudamericano en los asuntos mundiales.

La economía de Brasil, por mucho la más grande en América Latina, seguirá creciendo en los próximos años a pesar de los problemas internacionales, declaró Mantega.

Brasil, un gigante de las materias primas, ha bajado su tasa de interés referencial en un intento por blindar a su economía de una economía mundial en deterioro y aumentó los impuestos a las importaciones para proteger a la industria automotriz local.