Río de Janeiro. Brasil perdió 1,51 millones de empleos formales en 2015, en lo que es la mayor caída de puestos de trabajo en el país desde 1985, cuando empezó a medirse este rubro, informó hoy el gobierno.

Según los datos divulgados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) de Brasil, el contingente de trabajadores formales cayó de los 49,6 millones al finalizar 2014 a los 48,1 millones al termino de 2015.

La última vez que Brasil había registrado una pérdida de empleos formales fue en 1992 cuando se eliminaron 738.000 puestos de trabajo. En 2014, Brasil cerró el año con 623.000 nuevos empleos formales.

El salario promedio de los trabajadores cayó un 2,56 por ciento entre 2014 y 2015, hasta los 2.655 reales (unos 815 dólares).

El único sector que tuvo una expansión en el nivel de empleo fue la agricultura, con la creación de 20.900 puestos nuevos.

Por el contrario, destacó la pérdida de trabajos en la industria de transformación donde se perdieron 604.100; en la construcción civil donde cayeron 393.000 y en el comercio que sufrió 195.500 despidos.

La región del sureste del país, la más poblada, rica e industrializada, fue la que perdió más puestos de trabajo con 900.300 despidos, y apenas tres de los 27 estados tuvieron un aumento en el número de empleos formales: Piauí, 3.000; Acre, 2.800 y Roraima, 2.200.

Según el informe, los jóvenes fueron los más afectados, ya que de la franja de edad de 18 a 24 años, se perdieron 673.446 puestos de trabajo.

La eliminación de empleo es uno de los reflejos de la recesión económica que vive Brasil, cuya economía se contrajo un 3,8 por ciento en 2015 y se estima que se contraerá en un 3,2 por ciento este año, junto a una alta inflación, del 10,67 por ciento el año pasado.

También se suma un aumento del desempleo, que llegó al 11.6 por ciento en el trimestre finalizado en julio, la mayor tasa desde 2012, con más de 11,8 millones de desempleados.