Brasilia. El gobierno de Brasil elevó su previsión de crecimiento económico en una revisión de rutina de sus datos del presupuesto 2010, pero redujo su proyección de inflación, mientras aumentan las señales de que la mayor economía de Latinoamérica se está desacelerando.

El gobierno brasileño aumentó la proyección de crecimiento oficial para 2010 a 6,5% desde 5,5% calculado previamente, en línea con recientes incrementos de autoridades y analistas.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, ha dicho que espera que la economía se expanda entre 6,5% y 7% este año, mientras que el Banco Central espera un crecimiento de 7,3%, ante una estimación previa de 5,8%.

Las autoridades de Brasil revisaron además hacia abajo sus estimaciones de inflación y proyectaron que el referencial Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) se ubicará en 5,2% a fin de año, ante una previsión anterior de 5,5%.

El gobierno tiene una meta de inflación de 4,5% anual para 2010, con una tolerancia de dos puntos porcentuales para arriba o para abajo.

La economía de Brasil creció 9% interanual el primer trimestre, pero los temores a un sobrecalentamiento en la actividad local se han disipado en las últimas semanas ante evidencias de que la economía se estaría enfriando.

Una inesperada desaceleración de los precios minoristas en el mes hasta mediados de julio llevó a los inversores el martes a reducir sus expectativas respecto a que el Banco Central eleve el miércoles la tasa de interés referencial, Selic, en 75 puntos base desde 10,25%.

El gobierno también incrementó el monto de sus gastos proyectados para 2010 en 2.500 millones de reales (US$1.400 millones), en otra señal de flexibilización monetaria antes de las elecciones generales de octubre.

Las autoridades no entregaron una nueva cifra sobre gastos totales.

Pese a los recortes al presupuesto 2010 anunciados este año, datos han mostrado que los gastos han aumentado a un ritmo más rápido que los ingresos impositivos, presionando las cuentas fiscales del país.