Brasil, que busca convencer a inversores de que está comprometido en controlar una inflación alta, se prepara para realizar este miércoles una fuerte alza de las tasas de interés, pese al riesgo de recesión.

Los mercados esperan ampliamente que el comité de política monetaria de nueve miembros del Banco Central suba la tasa de interés referencial, Selic, en 50 puntos básicos -el cuarto incremento consecutivo desde diciembre- a 13,25%, la más alta en seis años.

La tasa Selic es mucho más alta que la de otras economías emergentes, como la India y Turquía, que tienen tasas de 7,5%. Aunque esos países y otras grandes economías han reducido sus tasas para impulsar al crecimiento, Brasil ha elevado su tasa en 175 puntos básicos en apenas seis meses.

Sólo seis de 48 analistas consultados en un sondeo de Reuters la semana pasada creen que el banco subirá la tasa Selic en 25 puntos básicos.

El Banco Central está liderando los esfuerzos de la presidenta Dilma Rousseff para recuperar la credibilidad de los inversores, luego de que años de prácticas intervencionistas y fuertes gastos elevaron los precios y amenazaron a la calificación de grado de inversión de Brasil.

El ente emisor fue criticado fuertemente por llevar las tasas de interés a un mínimo récord de 7,25% en el 2012 para impulsar a la economía, pese a la presión sobre los precios.

Ahora, y ayudado por un agresivo endurecimiento fiscal, el banco central ha prometido llevar la inflación de 12 meses a la meta oficial de 4,5% al 2016, desde un 8,13% en marzo.

"Creemos que el directorio no decepcionará al mercado con un alza más pequeña, particularmente tras sus comunicaciones de línea dura", escribió en una nota a sus clientes el analista de Nomura Securities João Pedro Ribeiro.

El especialista, que prevé un alza de la tasa Selic de 50 puntos básicos, afirmó que las expectativas de inflación alta contrarrestan el efecto positivo de una moneda local más fuerte.

El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, y otros directores repitieron recientemente que permanecerán vigilantes.

Además, dijeron que el endurecimiento monetario pasado no había sido suficiente para llevar a la inflación de vuelta a medio del rango de meta de entre 2,5% y 6,5%.

El Banco Central no ha señalado cuándo dejará de subir las tasas, pero la mayoría de los analistas cree que la eventual alza del miércoles será la última de este año.

Una apreciación de un 9% del real brasileño este año y la disipación de los efectos de fuertes aumentos en los precios regulados aliviarían la inflación.

Los temores a una recesión económica más profunda este año también llevaría a su fin al ciclo de alzas de tasas en el 2015.

Los analistas prevén que la tasa Selic terminará el año en un 13,25% pero creen que los consejeros del Banco Central la reducirán a un 11,50% a fines del 2016, según el sondeo semanal de la entidad entre economistas publicado el lunes.