Brasilia. El ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, viajó este martes hacia Suiza, donde presentará ante el Foro Económico Mundial los planes del Gobierno de Dilma Rousseff para recuperar la economía nacional y la confianza de los mercados.

Levy, en el cargo desde el pasado 1 de enero, cuando Rousseff inició su segundo mandato tras su reelección en octubre pasado, representará a la mandataria en la cita anual del Foro Económico Mundial, que volverá a celebrarse en Davos, al pie de los Alpes suizos.

Tras cuatro años de bajo crecimiento con elevada inflación y las cuentas públicas en rojo, la confianza que los mercados tenían en Brasil se ha desvanecido y Rousseff ha decidido aplicar un fuerte y ortodoxo ajuste fiscal que implicará un recorte del gasto público y un aumento de la carga tributaria.

En sus primeros veinte días en el cargo, Levy ya ha anunciado un primer recorte de 22.700 millones de reales (unos US$8.560 millones) en el presupuesto nacional de 2015, que afectará a los llamados "gastos discrecionales", que implican viajes, dietas y otros asuntos considerados "no obligatorios".

Aunque aún no los ha precisado, Levy adelantó que habrá otros recortes una vez que el Congreso, que está en receso hasta el 1 de de febrero, apruebe el presupuesto nacional para 2015, que contempla gastos por 2.860 billones de reales (US$1.079 billones).

Este lunes, al anunciar el aumento de la carga tributaria, Levy aseguró que todas las decisiones del gobierno en materia económica apuntan a retomar el crecimiento, pero "con el menor sacrificio posible" para los más pobres.

Antes de viajar hacia Davos, el ministro anunció también un alza de los impuestos indirectos que se aplican a los combustibles, los productos importados y las operaciones de crédito, con los que se pretende aumentar la recaudación en unos 20.000 millones de reales (US$7.547 millones) este mismo año.

Según Levy, esas medidas, junto con las que se anunciarán en las próximas semanas, ayudarán a retomar la confianza de los mercados en la economía y estimularán un fuerte aumento de la inversión privada que el país requiere, sobre todo, en sectores de infraestructura.

Asimismo, el ministro sostiene que esa mayor disciplina permitirá comenzar a reducir la deuda del sector público, que actualmente equivale al 63% del Producto Interno Bruto (PIB), para situarla por debajo del 50% en un plazo de cuatro años.

Este lunes, al anunciar el aumento de la carga tributaria, Levy aseguró que todas las decisiones del gobierno en materia económica apuntan a retomar el crecimiento, pero "con el menor sacrificio posible" para los más pobres.

El gobierno también ha asegurado que el ajuste fiscal no afectará a ninguno de sus vastos programas sociales, mediante los cuales atiende a cerca de 50 millones de personas, que han salido de la pobreza en la última década, pero dependen de esos subsidios para no regresar a su condición anterior.

La delegación brasileña en Davos también la integrará, entre otros funcionarios, el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, que ha sido ratificado en el cargo que ejerce desde enero de 2011.