Brasilia, EFE. El gobierno brasileño elevó su previsión para el déficit de sus transacciones con el exterior este año desde los US$65.000 millones inicialmente calculados hasta los US$67.000 millones, informó el Banco Central.

Según la nueva proyección, el déficit en cuenta corriente superará con holgura el récord de 2012, que fue de US$54.246 millones, atribuido en su momento a la caída de la demanda de productos brasileños en el exterior por la crisis económica internacional.

La diferencia entre los recursos que Brasil enviará este año hacia el exterior y los que recibirá desde otros países equivaldrá al 2,76% del Producto Interior Bruto (PIB), según las nuevas previsiones de la autoridad monetaria.

El déficit de cuenta corriente de 2012 fue equivalente al 2,41% del PIB.

El Banco Central revisó hacia arriba su previsión para el déficit en las transacciones con el exterior ante la expectativa de que el superávit de la balanza comercial este año no alcance los US$17.000 millones previstos y quede en US$15.000 millones.

El emisor espera un déficit de US$43.600 millones en la cuenta de servicios (viajes internacionales, transportes, seguros, entre otros) y un saldo negativo de US$41.400 millones en la cuenta de rentas (remesas de dividendos y pagos de intereses).

En contrapartida, el saldo de las transferencias unilaterales (donaciones) será positivo para el país en US$3.000 millones.

Según el Banco Central, Brasil registró en el primer bimestre de este año un déficit en cuenta corriente de US$17.997 millones, prácticamente dos veces el saldo negativo de US$8.779 millones obtenido en el mismo periodo de 2012.

El déficit de enero, de US$11.371 millones, fue el mayor desde que el indicador comenzó a ser medido, en 1947, y el de febrero, de US$6.625 millones, fue casi cuatro veces superior al del mismo mes de 2012.

Brasil ha financiado en los últimos años su déficit en cuenta corriente con el creciente ingreso de inversión extranjera directa pero este año los recursos foráneos para proyectos productivos en el país, según el Banco Central, no serán suficientes para cubrir el saldo negativo.

De acuerdo con las nuevas previsiones, la inversión extranjera directa para este año llegará a US$65.000 millones, es decir US$2.000 millones por debajo del déficit en cuenta corriente.