Brasilia.  Brasil podría recortar su tasa de interés a un 9% este miércoles, dejándola cerca de sus mínimos históricos, lo que podría anticipar el fin del agresivo ciclo de estímulo monetario adoptado por el Banco Central.

La menor inflación y el deslucido crecimiento le dan a la autoridad monetaria suficientes razones para optar por un recorte de tasas de 75 puntos básicos, su sexta rebaja consecutiva desde agosto, mientras intenta revivir a la mayor economía de América Latina.

El comité de política monetaria del banco, conocido como Copom, anunciará su decisión de tasas después de las 2100 GMT.

De 47 economistas consultados por Reuters, 45 pronosticaron que el Banco Central bajará su tasa referencial Selic a un mínimo de más de dos años de un 9% desde su actual 9,75%. Los otros dos previeron una rebaja menor de 50 puntos básicos.

Una gran mayoría de analistas también concordó en que el banco podría tomar un respiro y mantener la tasa en un 9% por el resto del año.

"Estamos esperando que esta sea la última rebaja de tasas, pero si el escenario central empeora, no descartamos más alivio del Banco Central", dijo Flavio Serrano, economista de BES Investimento en Sao Paulo.

El presidente del Banco Central de Brasil, Alexandre Tombini, dijo este mes que el organismo podría rebajar la tasa Selic a apenas por sobre su mínimo histórico de un 8,75% y mantenerla en ese nivel por algún tiempo.

Los inversionistas interpretaron esos comentarios como que la tasa caerá a un 9% este año.

Sin embargo, el decepcionante dato de crecimiento económico conocido esta semana cambió el pensamiento de algunos operadores y analistas, quienes ahora ven que el banco bajará sus tasas nuevamente este año tras una breve pausa.

El banco podría dar a conocer sus intenciones sobre el rumbo de las tasas en el comunicado que acompañe su decisión.

"Estamos esperando que esta sea la última rebaja de tasas, pero si el escenario central empeora, no descartamos más alivio del Banco Central", dijo Flavio Serrano, economista de BES Investimento en Sao Paulo.

"El banco ha sido muy claro sobre sus planes a futuro. Los riesgos globales todavía no se han materializado", agregó.