Brasilia. El déficit de cuenta corriente de Brasil se ubicó en US$4.433 millones en julio, lo que llevó el saldo negativo en 12 meses al 0,76% del Producto Interno Bruto (PIB), informó este lunes el Banco Central.

La cifra fue peor a la expectativa de un déficit de US$3.850 millones arrojada por una encuesta de Reuters.

En el séptimo mes del año, la inversión extranjera directa (IED) sumó US$3.897 millones, apenas debajo de la proyección de analistas de US$4.000 millones.

La balanza comercial nuevamente dio el tono para las transacciones corrientes, quedando el superavid en US$3.900 millones, muy por debajo del nivel de US$6.055 millones en julio del año pasado.

De enero a julio, el resultado de las transacciones corrientes quedó negativo en US$8.078 millones, sobre déficit de apenas US$2.835 millones en igual etapa de 2017.

El desempeño más modesto viene en la estela de la recuperación de las importaciones, que crecieron el 49,3% sobre un año antes, mientras que las exportaciones subieron menos, con un avance del 21,9% en julio, divulgó el BC.

Los gastos netos de brasileños en el exterior tuvieron una ligera caída a US$1.314 millones, sobre US$1.439 millones en julio de 2017.

Por su parte, las remesas de beneficios y dividendos hacia fuera también retrocedieron a US$1.746 millones ante US$2.077 millones en el mismo mes del año pasado.

De enero a julio, el resultado de las transacciones corrientes quedó negativo en US$8.078 millones, sobre déficit de apenas US$2.835 millones en igual etapa de 2017. En 12 meses, ese déficit llegó a US$15.005 millones, equivalente a 0,76% del Producto Interior Bruto (PIB).

La última proyección del BC para el año, hecha en junio, fue de déficit en transacciones corrientes de US$11.500 millones, peor que la marca de US$9.762 millones de 2017.

En el mercado, según el boletín Focus más reciente divulgado este lunes, la expectativa es de un déficit de US$17.550 millones en las transacciones corrientes en 2018.