Sao Paulo. El Gobierno brasileño restablecerá un impuesto sobre los ingresos financieros de algunas compañías, de acuerdo con un decreto publicado en el boletín oficial este jueves, parte de la iniciativa de la presidenta Dilma Rousseff para cubrir el déficit fiscal y recuperar la confianza de los inversores.

La tasa impositiva Cofins sobre los ingresos aplicables subirá al 4% y la tasa impositiva PIS/Pasep aumentará a 0,65%.

Ambas habían sido rebajas al cero como parte de unas medidas de estímulo que Rousseff ha estado retirando desde que comenzó su segundo mandato en enero.

Las nuevas alícuotas, que entran en vigencia el 1 de julio, se aplicarán a los ingresos incluyendo operaciones de cobertura, de acuerdo con el decreto.