Brasil perdió posiciones por quinto año consecutivo en la lista global de competitividad, que realizan el IMD y la Fundación Dom Cabral, y se situó en su peor nivel histórico desde 1989, cuando se empezó a realizar el estudio.

Según el ranking de competitividad, divulgado este miércoles, Brasil cae al 56º lugar de la lista, que lideran Estados Unidos, Hong Kong, Singapur y Suiza.

Entre los países latinoamericanos, Chile ocupa la mejor posición, en el número 35, seguido de México (39º).

En el caso brasileño, tras ser superado por Bulgaria y Eslovenia, Brasil pierde un 20% en seis años, y apenas aparece por delante de países como Mongolia, Croacia, Argentina, Ucrania y Venezuela entre las 61 naciones analizadas.

Según el texto, las mayores pérdidas de Brasil vinieron por su "desempeño en la economía", donde cayó ocho posiciones en un año. En este apartado, en empleo bajó 15 puestos, mientras que en economía doméstica, cedió otras siete casillas. En precios, el descenso fue de tres plazas.

"Pese a que Brasil se mantiene como la séptima mayor economía del mundo, la desaceleración interna vivida por el país influenció negativamente en su capacidad competitiva. El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), de apenas un 0,1% en 2014, en contraste con la expansión de la economía mundial del 2,3%, colocó Brasil en la 56º posición", apunta el estudio.

Brasil también perdió puestos en "eficiencia del Gobierno", que analiza el impacto del ambiente político, institucional y de regular en la capacidad competitiva de los países. "Históricamente es el punto más crítico para la competitividad del país", sigue el texto.

Desde 2011, Brasil figura entre las cinco peores naciones en este factor, y en el ránking de este año, perdió dos puestos, llegando al 60º y penúltimo lugar, apenas por delante de Argentina.