Sao Paulo. La actividad del sector servicios en Brasil se contrajo en julio al ritmo más acelerado en más de tres años, según un sondeo privado publicado el viernes, lo que genera dudas sobre si en los próximos meses la sexta mayor economía mundial rebotará como se espera.

Brasil ha estado al borde de la recesión por casi un año pese a que sus tasas de interés están en mínimos históricos, ya que altos costos industriales y una débil demanda global castigan a sus fábricas.

El sondeo mostró que la mayor economía de América Latina ha logrado reportar un crecimiento magro gracias a su sector servicios.

Pero ese soporte -que contribuyó a mantener la generación de empleo y la confianza del consumidor cerca de máximos históricos- se está agotando con rapidez.

El Indice de Actividad Empresarial de HSBC para el sector servicios de Brasil, que se basa en una encuesta a gerentes de compras, bajó a 48,9 en julio desde 53,0 en el mes anterior tras ajustes estacionales.

La lectura se aleja de la marca 50, que divide crecimiento de contracción, y es la más baja desde mayo del 2009.

El dato se basa en una sola pregunta en que se le pide a los consultados que reporten la variación en la actividad de sus empresas comparada con el mes anterior.

Combinado con un desempeño débil para las manufacturas según el índice de gerentes de compras de ese sector, el dato de servicios hunde al Indice Compuesto de Producción de HSBC para Brasil a 48,9 en julio, desde 51,5 en junio.

El PMI para manufacturas fue divulgado el miércoles y mostró que la actividad industrial se contrajo por cuarto mes seguido.

"El hecho de que el segundo semestre del 2012 haya empezado con un desempeño tan pobre podría pesar sobre las expectativas para el resto del año", dijo André Loes, economista jefe de HSBC en Brasil.