Sao Paulo. El Banco Central brasileño anunció este jueves que seguirá subiendo las tasas de interés para mantener bajo control la inflación, que cerró 2013 en el 5,91%, por encima de lo esperado y de la meta del 4,5% anual que se impuso el Ejecutivo pero dentro del margen de tolerancia, que es de dos puntos porcentuales.

Los miembros del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central ya habían elevado este mes la tasa de interés de referencia al 10,50% anual, lo que significó la séptima subida consecutiva.

En el acta de la reunión en que se decidió ese nuevo incremento, divulgada este jueves por el emisor, el Banco Central dejó claro que las subidas de los tipos proseguirán debido a que sigue preocupado con la inflación.

"El Copom considera apropiado darle continuidad al ritmo de ajuste de las condiciones monetarias actualmente en curso", asegura el documento.

"En momentos como el actual, la política monetaria se debe mantener especialmente vigilante, con el objetivo de minimizar el riesgo de que los niveles elevados de inflación, como el observado en los últimos doce meses, persistan en el horizonte", agrega el acta de la reunión del Copom del 15 de enero.

El ente emisor dio inicio en abril de 2013 al ciclo de alzas de la tasa básica de intereses, con una subida de un cuarto de punto porcentual, después de casi dos años sin alteraciones y tras haber llegado en octubre de 2012 al mínimo histórico del 7,25 % anual.

El Banco Central prevé para 2014 y 2015 una inflación por encima del centro de la meta del gobierno (4,5%), un porcentaje "ligeramente encima de lo que se anticipaba".

"El Copom pondera que la elevada variación de los índices de los precios al consumidor en los últimos doce meses contribuyó para que la inflación todavía muestre resistencia, que, a propósito, se ha mostrado encima de aquella que se anticipaba", añadió.

El encarecimiento del crédito ha sido criticado tanto por sindicatos como por la Federación de Industrias de Sao Paulo (Fiesp), el mayor gremio empresarial del país, quienes consideran que esta decisión penaliza la actividad económica.