Brasilia. Brasil cerró el 2011 con su superávit fiscal primario en línea con la meta oficial, pero los planes del gobierno para reactivar una desacelerada economía hacen temer que este año la disciplina presupuestaria pueda sufrir un retroceso.

El país reportó un superávit presupuestario primario consolidado de 128.710 millones de reales (US$73.360 millones) el año pasado, frente al saldo positivo de 101.600 millones de reales acumulado en el 2010, dijo este martes el Banco Central.

La cifra del 2011 equivale al 3,11% del Producto Interno Bruto. El gobierno aspiraba a un superávit equivalente al 3,1% del PIB.

Un incremento de dos dígitos en los ingresos federales el año pasado y una desaceleración del gasto por parte del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ayudaron al país a mejorar sus cuentas y a alcanzar la meta fiscal.

Sin embargo, los planes de Rousseff para priorizar un crecimiento económico de al menos un 4% tras un flojo desempeño en el 2011 hacen temer a muchos que el Gobierno sea más proclive a aumentar el gasto.

"En nuestra opinión, las cifras de diciembre implican un cambio en la postura fiscal -especialmente hacia el gasto-", dijeron en un reporte analistas de Itaú Unibanco. "Mantenemos nuestra visión de que este año habrá un superávit primario menor", agregó el reporte dirigido a los clientes del banco.

Brasil registró un déficit presupuestario general de 107.960 millones de reales en el 2011, frente a un saldo también negativo de 93.670 millones en el 2010. Esta medición incluye el costo del pago de los intereses de la deuda del país.

Sólo en diciembre, la economía brasileña reportó un superávit primario de 1.934 millones de reales (US$1.100 millones).

El superávit presupuestario primario, observado de cerca por los inversionistas, mide la capacidad de un país de servir su deuda. La cifra representa el exceso de los ingresos por sobre los gastos antes de que se tomen en cuenta los pagos de intereses.