Río de Janeiro. La recuperación de la economía brasileña, tras dejar atrás la peor recesión de su historia, es la más lenta que vivió el país, según un estudio divulgado por el centro de estudios económicos Fundación Getulio Vargas (FGV).

Los economistas analizaron ocho recesiones sufridas por la economía brasileña desde la década de 1980 y llegaron a la conclusión de que nunca antes Brasil tardó tanto en recuperarse de una contracción económica en su Producto Interno Bruto (PIB).

La mayor economía de América Latina se contrajo un 3,5% en 2015 y repitió el mismo resultado negativo en 2016, encadenando por primera vez dos años seguidos en negativo.

Aunque ya pasaron cuatro trimestres desde el último resultado negativo del PIB, el crecimiento de Brasil está apenas 2,2 puntos porcentuales por encima de la caída que experimentó en el cuarto trimestre de 2016, según el informe.

Según el informe, el sector empresarial brasileño, pilar básico de la economía nacional, todavía no ha conseguido reponerse de los efectos de la crisis.

En la recuperación registrada en 1998, que está considerada la más lenta hasta el momento, la economía, a estas alturas, ya estaba en 4,2% por encima del mínimo.

"Desde hace siete meses, venimos avisando la lentitud de la recuperación; ahora todas estas proyecciones de crecimiento del tres por ciento, algunas de hasta el cuatro por ciento, se fueron por el desagüe y ya estamos fijando el objetivo en el dos por ciento", alertaron los economistas.

Según el informe, el sector empresarial brasileño, pilar básico de la economía nacional, todavía no ha conseguido reponerse de los efectos de la crisis.

En el sector industrial, apenas el automotriz presenta una recuperación destacable, ya que la mayoría de sectores todavía operan en mínimos. El mejor indicador está en el segmento que da soporte a la producción.

Un factor que explica el bajo desempeño de la economía es que, a pesar de todos los ajustes, muchas empresas salieron de la recesión endeudadas y siendo obligadas a hacer cortes y reajustes.

Según el mercado financiero brasileño, Brasil deberá crecer un 2,5% este año, la misma cifra que maneja el Gobierno y que es inferior al tres por ciento anunciado al inicio del año, debido a la previsión de la recuperación más lenta de la economía.