Brasilia. - Brasil y Argentina acordaron este jueves agilizar las licencias de importación de productos de ambos países, en un intento por poner fin a una disputa comercial que amenaza con tensar las relaciones entre los dos principales miembros del bloque aduanero Mercosur.

Brasil reforzó el pedido para que su vecino cumpla la meta de analizar las licencias de importación en hasta 60 días, que es el plazo fijado en las reglas de la OMC, según un comunicado conjunto emitido tras una reunión en Brasilia entre el ministro brasileño encargado de comercio, Fernando Pimentel, y la ministra de Industria de Argentina, Débora Giorgi.

A mediados de mayo, Brasil impuso licencias no automáticas a la importación de vehículos de cualquier país. La medida afectó principalmente a Argentina, que reaccionó con firmeza ante la medida.

Ninguno de los dos ministros, cuyos países tienen un comercio bilateral superior a los US$30.000 millones, precisó qué medidas se tomarían para agilizar los trámites para entregar las licencias.

Al ser consultada sobre el significado de "agilizar" las licencias, Giorgi respondió: "Obviamente según los plazos de la OMC".

Delegaciones de los ministerios de ambos países sostendrán reuniones mensuales para intentar acelerar las licencias de importación.

La ministra argentina dijo que en la reunión con Pimentel volvió a pedir a Brasil un acuerdo para restringir de manera voluntaria las exportaciones a Argentina de productos como calzados, textiles, línea blanca y maquinaria agrícola, pero negó que los dos países estuvieran inmersos en una "guerra comercial".

"No hay guerra comercial de ninguna manera. La integración entre Brasil y Argentina es un camino que llegó solamente para profundizarse y mejorarse", aseguró.

En tanto, una fuente del ministerio de Industria de Argentina dijo que, en la reunión, también se estableció un acuerdo para que las productoras de maquinaria agrícola Case Holand, John Deere y Agco puedan ingresar su producción brasileña en Argentina en la medida en que inviertan en el país.

La normalización del comercio bilateral de maquinaria agrícola, ampliamente deficitario para Argentina, era un reclamo importante de Brasil a su vecino.

Giorgi minimizó el efecto de las licencias no automáticas impuestas por Argentina a productos brasileños, diciendo que afectan a menos del 20% de las exportaciones de Brasil.

Por su parte, Pimentel negó que las licencias no automáticas tengan como fin perjudicar a Argentina. "Es una medida cautelar, porque nuestra balanza comercial del sector automotor está muy desequilibrada", afirmó.

La producción de autos es uno de los pilares de la economía argentina, que entre vehículos y repuestos exportó a Brasil cerca de US$7.000 millones en el 2010.

En Buenos Aires, los fabricantes de autos mostraron cierto alivio tras la reunión bilateral.

Aníbal Borderes, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), consideró "auspiciosos los progresos alcanzados en una nueva ronda de negociaciones" entre Argentina y Brasil.

Borderes dijo, a través de un comunicado, que espera que "como resultado de ello se pueda normalizar el comercio bilateral en el sector automotor, en plazos que no afecten el normal desempeño de las plantas radicadas en nuestro país".

Por otra parte, el brasileño Pimentel señaló que se retomaron las conversaciones para que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES) financie las exportaciones de camiones fabricados en Argentina hacia Brasil.