En estos años de auge económico, la mirada de muchos peruanos está enfocada en el largo plazo. Peró ¿podrá el país mantener sus tasas de crecimiento? ¿Qué retos afrontará? ¿Se desatará una crisis? Estas son algunas de las preguntas que responde el libro publicado por la Universidad del Pacífico (UP)Cuando despertemos en el 2062.

Bruno Seminario, investigador de la UP y editor del libro junto con Cynthia Sanborn y Nikolay Alva, analiza algunos hallazgos sobre el porvenir económico del país en las siguientes
cinco décadas.

-¿Qué motivó esta publicación?

-Casi todas las proyecciones macroeconómicas que se hacen en el Perú tienen un plazo bastante limitado, y eso las hace bastante sensibles a las condiciones políticas. Las personas tienden a no identificar los desafíos del futuro y se concentran en analizar los fenómenos con relevancia para el corto plazo. La idea del libro es liberar a las personas del cortoplacismo y ampliar su horizonte.

-Según la investigación, el Perú podrá mantener sus tasas de crecimiento por 50 años.

-Analizando su historia, hemos encontrado que el Perú ha registrado antes tasas de crecimiento constantes y también fuertes declives económicos. Esto quiere decir que el avance no es una garantía. Los periodos de expansión no son perpetuos. El actual no es tan fuerte si se lo compara con otros. El aumento del precio de los metales ha hecho que el dinero en las arcas estatales aumente y, por consiguiente, también lo haga la inversión pública. Pero eso no durará para siempre.

2543

-¿Qué restricciones afrontará el país hacia el 2062?

-Si lo aterrizamos de esa manera, son básicamente dos. La primera es la demografía futura. En realidad la población del Perú no va a crecer mucho hasta el 2062 (avanzará en el orden del 20% para ese año). Lo que sucede es que la concentración de la población en las ciudades ha hecho que se reduzca el número de hijos. Esto generará que se cuente con menos trabajadores. Eso derivará en tasas de crecimiento económico bajas (de 1% a 2%).

En segundo lugar está el cambio climático. El agua potable será más escasa, se dará un aumento del nivel del mar, entre otras transformaciones. Esos dos factores tendrán un serio impacto en la economía.

-¿Cómo deberá actuar el Estado ante este futuro demográfico?

-Entre otras cosas, el Estado tendrá que modificar sus servicios de salud para atender a un mayor número de personas mayores.

-¿Qué pasará con la pobreza?

-Según la investigación, en un escenario pasivo, el ingreso per cápita se situaría en unos US$20.000 en unas cinco décadas. Esto hará que la tasa de pobreza se ubique entre 8% y 10%.

-¿Es posible una crisis de gran magnitud?

-Se está creciendo. Sin embargo, según las estadísticas, es altamente probable que en 50 años tengamos una gran depresión, muy similar a la de los años 80. ¿Se puede evitar? Sí.

Sin embargo, no se ha hecho nada en el Perú que te diga que esa probabilidad se ha reducido. La economía peruana sigue siendo frágil. La dependencia de materias primas, en vez de reducirse, ha aumentado y las exportaciones no tradicionales, a nivel de volumen, casi no crecen desde el 2004.

-¿Cuánto más duraría el crecimiento peruano? ¿Qué lo sostendrá?

-El avance económico del país, que se podría extender hasta el 2027, se explicará por tres factores. El primero es la minería. En segundo lugar está el ‘boom’ de la infraestructura, que podría acabar antes de lo esperado, ya que los precios a nivel residencial en Lima no son realistas y se deben ajustar. No es que falte infraestructura, sino es que está concentrada. Por último, está la productividad del sector servicios (no transable). Esta ha ido subiendo por un cambio en su composición a raíz de negocios, como los supermercados. Sin embargo, eso no se podrá mantener.

-¿Qué se requiere para evitar que la economía sea tan dependiente de esos sectores ?

-Lo que se necesita es potenciar un sector que pueda reemplazar los rubros de los cuales estamos dependiendo. Algunos creen que la agroindustria reemplazará esas actividades. Seguramente ese sector puede crecer más, pero no tiene sentido convertirse en un país agrícola cuando ya casi todoes urbano.

Además, esa industria está enfocada en la costa, donde el agua es la principal limitación. Una solución, en todo caso, es apostar por el sector servicios. Buena parte de la población actualmente trabaja en ese rubro y lo lógico es que sea el más importante generador de empleo en el futuro.

La idea es diseñar una estrategia para exportar servicios. Eso hizo España. En los años 40, ese país tenía el mismo ingreso per cápita que el Perú. Sin embargo, desde entonces
empezaron a aplicar una estrategia para exportar servicios.

-¿Qué negocios se pueden desarrollar en este contexto?

-La más fácil de implementar es el turismo. Pero debe ir acompañado de entretenimiento (paseos, restaurantes, hoteles, entre otros) y del diseño de destinos en otros puntos del país, además del Cusco. Otra posibilidad es convertir al país en un centro regional de distribución de mercancías y logística.