Washington. La actividad manufacturera en Estados Unidos cayó en julio, mientras el gasto del consumidor avanzó en junio a su ritmo más lento en cuatro meses, lo que indica que la economía perdió algo de impulso recientemente.

Sin embargo, esta situación podría tener una corta vida, ya que las grandes automotrices reportaron el lunes ventas mejores a lo esperado el mes pasado, tras un bache en junio, lo que mantuvo a la industria en camino a su mejor año en una década.

Los flojos datos económicos no cambiaron las expectativas de los economistas, que prevén que la Reserva Federal subirá las tasas de interés este año por la solidez del mercado laboral.

"Esperamos que el impulso del crecimiento se reacelere en los próximos meses, dando a la Fed la confianza necesaria que necesita para subir las tasas en septiembre", dijo Millan Mulraine, economista de TD Securities en Nueva York.

El Instituto de Gerencia y Abastecimiento de Estados Unidos (ISM, por sus siglas en inglés) dijo que su índice de la actividad fabril a nivel nacional bajó a 52,7 desde 53,5 el mes previo. Lecturas por sobre 50 indican expansión.

"Factores como el dólar fuerte, un crecimiento en el exterior más lento del esperado y menores precios del petróleo parecen seguir ejerciendo una influencia negativa a través de un ajuste de inventarios", afirmó John Silvia, economista jefe de Wells Fargo Securities en Charlotte, Carolina del Norte.

Una medición que refleja los nuevos pedidos recibidos por las fábricas se elevó a su máximo en siete meses, mientras los inventarios siguieron a la baja.

Las manufacturas se vieron complicadas por la fortaleza del dólar, que afectó a los resultados de las multinacionales, y por los profundos recortes de gasto en el sector energético tras el hundimiento de los precios del petróleo el año pasado.

La débil demanda global también complicó a las manufacturas, que representan cerca del 12% de la economía de Estados Unidos.

"Factores como el dólar fuerte, un crecimiento en el exterior más lento del esperado y menores precios del petróleo parecen seguir ejerciendo una influencia negativa a través de un ajuste de inventarios", afirmó John Silvia, economista jefe de Wells Fargo Securities en Charlotte, Carolina del Norte.

Las acciones en Wall Street caían, mientras los precios de la deuda del Gobierno de Estados Unidos subían. El dólar se afirmaba ligeramente frente a una canasta de monedas.

En un informe distinto, el Departamento de Comercio dijo que el gasto del consumidor -que representa más de dos tercios de la actividad económica del país- avanzó un 0,2% tras un alza revisada de 0,7% en mayo. Ajustado por inflación, no presentó cambios tras subir un 0,4% en mayo.

Los datos fueron incluidos la semana pasada en el informe sobre el Producto Interno Bruto del segundo trimestre, que mostraron una expansión del gasto del consumidor a una tasa del 2,9% anual, con un crecimiento de la economía en general a un ritmo del 2,3%.

El gasto del consumidor en junio se vio restringido por un declive en las compras de autos, pero estas volvieron a acelerarse en julio, lo que hace probable que el gasto haya tomado impulso también.

Ford Motor Co reportó un alza del 5% en sus ventas de julio, muy por encima del 2% estimado por los analistas, por la demanda de sus camionetas de la serie F. La ventas en General Motors aumentaron un 6%.