Tijuana, BC. A pesar de la eliminación de restricción de dólares, los centros cambiarios de Tijuana han resentido una baja de entre 50 y 70% en el volumen de operaciones, debido a la medida instaurada por el gobierno federal que exige los datos personales para realizar operaciones de US$1 en adelante.

“Esto ocasionará que muchos compañeros tengan que cerrar; nosotros estimamos que 40% podría hacerlo, de un total de 370 negocios”, alerta Carlos Leos Martínez, presidente de Centros Cambiarios Asociados (CCA).

Informa que esta medida, que es aplicada actualmente por 30% de los establecimientos del sector, se enfoca a la prevención de operaciones ilícitas y lavado de dinero, por lo que exige a los usuarios que realicen operaciones de compra-venta de dólares el proporcionar sus datos personales.

Desde el 2011 ya se exigía al usuario el presentar su identificación oficial al comprar más de US$500, pero la nueva norma emitida por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores obliga a proporcionar datos como teléfono, domicilio, ocupación y correo electrónico, entre otros, a quienes realicen operaciones de US$1 en adelante, lo cual no ha sido bien recibido por la ciudadanía en Tijuana.

“Es una medida injusta porque castiga a la economía local, puesto que Tijuana es la economía más dolarizada de América Latina, y lo que puede ser beneficioso en la búsqueda de erradicar las operaciones de procedencia ilícita, en la frontera nos da en la yugular”, asegura.

Fuga de consumidores. “Hay un fuga impresionante de consumidores; ahora, las familias no sólo cruzan a hacer compras o cargar gasolina, sino que también aprovechan para cambiar sus dólares, las filas de gente en San Ysidro (California) son impresionantes”, detalla.

El dirigente menciona que son muchos los datos personales que se deben recabar, lo que conlleva hasta siete minutos de tiempo por cada cliente, pero además, es una exigencia que a la gente no le agrada.

“Aquí todas las operaciones comerciales se pueden hacer sin distinción de moneda, puedes pagar con pesos o con dólares, por lo que se entorpece la actividad económica”, sostiene Carlos Leos.

Los centros cambiarios pueden manejar entre 150 y 200 operaciones al día, cifra que se vio mermada en lo que va del año; además, el tipo de cambio se ha tenido que ofertar por debajo de lo justo.

“El dólar se vende en Tijuana desde 14.35 pesos, cuando debiéramos estar en 14.50 pesos. Se ha abaratado ante la necesidad de jalar clientes, y es una lucha que provocará que centros cambiarios lleguen a la quiebra”.

Una cuestión que generó confusión en la frontera, agrega, es que no se sabía si entraba en vigor en enero del 2015 o del 2016.

“La ley es ambigua, porque otorga 365 días a los centros cambiarios para actualizar sus sistemas, pero a su vez es un requisito el tener un sistema de cómputo para identificar tus operaciones; entonces, para aquellos que ya cuentan con el sistema, quedan obligados a cumplir con la norma”, explica.