Managua.- Las expectativas de crecimiento económico para 2018 en Nicaragua no se cumplirán, debido a la incertidumbre generada por las protestas ciudadanas, que se han prolongado por más de 100 días, según Ovidio Reyes, presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN).

Reyes dijo que el gobierno nicaragüense estima ahora un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 1% debido a las protestas causadas por las ya derogadas reformas a la seguridad social del pasado 18 de abril, mientras que la meta prevista al inicio era de 4,9%.

Nicaragua cumplió hoy 103 días de protestas generadas por el anuncio de las ya derogadas reformas al seguro social, aunque las manifestaciones continúan y la economía del país se ve afectada por la colocación de "tranques" (bloqueos de caminos) en las vías productivas.

Según la privada Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), la economía caerá 2% si las protestas se extienden durante el resto de 2018.

De acuerdo con datos oficiales, la economía creció 4,9% el año pasado, con apoyo del sector turismo, las exportaciones de productos y la recepción de remesas.

Para la Funides, un organismo especializado en economía, los sectores más afectados con esta protesta serían el comercio con pérdidas por US$673 millones, el turismo con US$159 millones, y la construcción con US$54 millones.

Hasta junio pasado, el BCN registraba pérdidas en la economía por unos US$430 millones, afectando más al sector turismo con pérdidas de US$231 millones.

A estas afectaciones se sumarían las pérdidas generadas por la instalación de tranques en diversas zonas del país como expresión de la protesta, los cuales dificultaron la movilización de mercancías y personas por varios meses (mayo, junio y parte de julio).

El presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), Wilmer Fernández, había revelado que a consecuencia de los tranques el sector lechero dejó de percibir más de un millón de dólares, sólo en tres días de mayo pasado, al no poder enviar el producto a la ciudad.

En cuanto a las exportaciones de productos lácteos, Canislac indicó que los lecheros tuvieron pérdidas en sólo tres días de mayo pasado, de US$840.000, por no poder sacar las ventas hacia los mercados de Honduras, El Salvador y Estados Unidos.

Pero Reyes es optimista sin tranques en las carreteras del país, y estimó el crecimiento de la actividad económica en 1%, al apostar a un "escenario optimista" en julio y agosto de este año, cuando se reactivan diversos sectores (económicos), en espera de un repunte.

"En julio y agosto de este año se espera que la economía pueda retornar a una senda de crecimiento económico", subrayó Reyes; sin embargo, reconoció una reducción del 4,9% del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), en mayo pasado, en el marco de la protesta.

Esa reducción del IMAE en mayo pasado no se compara con la del mismo mes del 2017, basado en cifras anteriores brindadas por el BCN.

De acuerdo con el BCN, el IMAE de mayo pasado, si se le compara con el mismo mes de 2017, muestra una actividad más afectada en los rubros de servicios como hoteles y restaurantes, cuando se dio una reducción del 35,9%.

Asimismo, los sectores de construcción en mayo pasado tuvieron una reducción del 14,5%, el pecuario una disminución del 23,9%, transporte y comunicaciones con una baja del 3,8%, y comercio con una reducción del 10,3%.

Reyes expresó que, sin embargo, en el marco de la situación de protesta en el país hubo crecimiento en los sectores agrícolas con el 2,5%, y el de explotación de Minas y Canteras, con un crecimiento del 5,9%.

El sector hotelero también se vio afectado con la ausencia de turistas debido a la protesta en el país, pero los hoteles más grandes lograron mantenerse en actividad en un 10%  de su capacidad, no así los pequeños, obligados algunos a cerrar.

Los hoteleros se lamentaron ante los periodistas porque los hoteles se quedaron sin "clientas" a raíz de las protestas en el país.

Entre mayo, junio y parte de julio, las protestas ocasionaron la salida en masa de los turistas, y la cancelación masiva de reservaciones hoteleras, algunas "amarradas" hasta fin de año, y el hotel Teodolinda anunció el cierre de operaciones.

Un centro turístico, catalogado el mejor de Centroamérica, llamado "Guacalito de la Isla", y propiedad del magnate nicaragüense Carlos Pellas, se vio "obligado" a cerrar operaciones ante la falta de huéspedes internacionales, entre ellos artistas y actores.

El IMAE del sector hoteles y restaurantes en abril se redujo en comparación al obtenido en marzo pasado de 22,4%, y al de abril de 2017, cuando fue de 10,9% y, sobre todo, debido a la ausencia de visitantes del extranjero al país, basados en datos del BCN.

Las protestas repercuten también en el sector de restaurantes y bares, teniendo el efecto en el cierre de más de un 20% de los mismos por falta de clientes, basados en cifras de la Cámara Nicaragüense de Restaurantes y Similares, de junio pasado.

En mayo de 2018, Reyes advirtió sobre una caída de 17% en el sector de restaurantes por la falta de turismo en el país, asediado por las protestas.

En este contexto, la Superintendencia de Bancos del país ordenó a la banca privada entregarle una lista del retiro de los depósitos bancarios de parte de los clientes, y de no hacerlo la "multaría" con US$50.000.

Datos oficiales reconocieron que en la banca privada el público había retirado una cifra "escandalosa", de entre US$600 y US$700 millones.

En tanto, el gobierno nicaragüense retiró más de US$100 millones de las Reservas del BCN hasta junio pasado, para "gastos imprevistos" en medio de las protestas, de acuerdo con cifras oficiales.