Washington. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este viernes un paquete de gastos y medidas tributarias que elevarán los impuestos a los administradores de fondos, pero la demora en sancionarlo en ambas cámaras podría poner fin a los beneficios actuales para miles de desempleados y que están próximos a vencer.

Los demócratas, que dicen que la ley reducirá la tasa de desocupación desde el actual 9,9%, esperaban que el proyecto fuese aprobado esta semana por ambas cámaras del Congreso para asegurar que los beneficios por desempleo y otras provisiones no expiren.

Pero el Senado entró en receso de una semana sin tomar medidas definitivas respecto al proyecto.

Producto de esto, cientos de miles de estadounidenses desempleados perderán los pagos semanales que les ayudan a pagar sus cuentas mientras buscan empleo en una economía aún titubeante.

Cerca de US$30.000 millones en subsidios de salud para los desempleados y ayuda para los estados en problemas quedaron por fuera del proyecto, en un intento para ganar el apoyo de los demócratas moderados, temerosos por el costo de la ley.

Lo que buscaba la aprobación. La ley extendería los beneficios por desempleo hasta fines de noviembre. También incluye otras medidas de creación de empleos, como subsidios a la construcción y programas de trabajo de verano para los estudiantes.

El proyecto también renueva una serie de exenciones fiscales que vencieron a fines del 2009, como el crédito para investigación y desarrollo para las empresas.

Para compensar parte de estos costos, el proyecto endurece las normas impositivas a las corporaciones multinacionales y compañías petroleras.

"Esta es una victoria real para los moderados", dijo el representante demócrata Dutch Ruppersberger. "Nuestro país se ha visto debilitado por el déficit", afirmó.

La ley fue aprobada por votación de 215 a 204, siguiendo líneas partidistas. Al menos 33 demócratas votaron en contra del proyecto y un republicano votó a favor.

Continuas pugnas. Las pugnas en el Congreso han retrasado la renovación de los beneficios por desempleo en al menos cuatro oportunidades en el último año. Los demócratas señalaron, no obstante, que restablecerán los beneficios cuando vuelvan al Parlamento a comienzos de junio.

El representante Mike Pence, miembro de los líderes republicanos, señaló que los demócratas no han logrado aprobar un plan presupuestario para este año y calificó a la ley como "otra mezcolanza de último minuto para decir que están trabajando en materia de empleo".

Con las elecciones parlamentarias de noviembre en la mira, los demócratas, que actualmente controlan el Congreso, enfrentan duras presiones para reducir la tasa de desocupación y disminuir el déficit fiscal, que el año pasado llegó hasta los 1,4 billones de dólares.

La ley actual sumaría US$31.000 millones al déficit durante los próximos 10 años, una reducción notable en comparación con la versión original, que habría aumentado la brecha negativa en US$134.000 millones.