Washington. La Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlada por los republicanos, aprobó este miércoles la mayor revisión del código tributario de Estados Unidos en 30 años, con lo que el proyecto de US$1,5 billones quedó listo para que el presidente Donald Trump lo convierta en ley con su firma.

En la primera gran victoria legislativa de Trump, los republicanos aplastaron la oposición de los demócratas para aprobar un proyecto de ley que recorta los impuestos a las empresas y a los ricos, y que también ofrece una desgravación fiscal mixta y temporal a contribuyentes de clase media.

La Cámara de Representantes aprobó el proyecto con 224 votos a favor y 201 en contra.

El Senado había aprobado el proyecto de ley en la madrugada de este miércoles por 51 votos a favor y 48 en contra, pero tuvo que enviarlo devuelta a la Cámara baja, que le había dado luz verde el martes, debido a un error de procedimiento que avergonzó a los republicanos pero que no debería cambiar el resultado.

Dos cláusulas añadidas por los republicanos para garantizar el respaldo a la reforma revierten partes del sistema de salud Obamacare y permiten la extracción de petróleo en el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Alaska, en el Ártico.

La reforma reduce el impuesto a las ganancias de las empresas de 35 a 21%, ofrece a dueños de negocios una nueva exención fiscal de 20% sobre sus utilidades y renueva la forma en que Estados Unidos cobra tributos a las multinacionales para alinearse con las recomendaciones que han hecho las mayores corporaciones durante años.

Millones de estadounidenses dejarán de facturar deducciones bajo los términos de la nueva ley, lo que dejará las exenciones tributarias que incentivan la compra de viviendas y las donaciones por fines benéficos fuera de su alcance, pero al mismo tiempo hará que sus declaraciones de impuestos sean más sencillas y breves.

La normativa mantiene el actual número de tramos fiscales, pero ajusta muchos de los porcentajes y niveles de renta, aunque no todos. El principal impuesto para los individuos más ricos se redujo. El tributo estatal a la herencia cambió para que menos personas tengan que pagarlo.

Dos cláusulas añadidas por los republicanos para garantizar el respaldo a la reforma revierten partes del sistema de salud Obamacare y permiten la extracción de petróleo en el Refugio Nacional de Vida Silvestre de Alaska, en el Ártico.

Los demócratas rechazaron la ley al considerarla como un obsequio para los millonarios y la comunidad empresarial que ampliará la brecha de ingresos entre ricos y pobres en Estados Unidos y su vez sumará US$1,5 billones en la próxima década a la deuda nacional de US$20 billones.

En el transcurso de su campaña en 2016, Trump prometió eliminar la deuda estadounidense durante su presidencia.