Sao Paulo. Los conductores de camiones de Brasil, que protestan por los altos precios del diésel desde comienzos de la semana, dijeron el jueves que regresarán a sus labores sólo después de que el Congreso apruebe un recorte de impuestos a los combustibles y de que la medida sea publicada en el diario oficial.

En medio de protestas que obstaculizan carreteras en todo Brasil, la Cámara baja aprobó el miércoles un proyecto de ley que elimina ciertos impuestos sobre el precio del diésel. El Senado debe votar aún los recortes fiscales, que según los camioneros son urgentes.

La movilización de los camioneros amenaza con retrasar las vitales exportaciones de granos de Brasil y la producción industrial, además de bloquear los envíos de combustible para aeropuertos y gasolinerías.

El miércoles, la estatal Petrobras SA redujo los precios del diésel en las refinerías en 10%, pero el jefe de la asociación de conductores de camiones al frente de la protesta dijo que la medida es insuficiente.

La Cámara baja del Congreso aprobó el texto principal del proyecto de ley que deroga el denominado impuesto CIDE sobre el diésel y reduce a cero el tributo PIS/Cofins sobre los combustibles. La iniciativa legal aún debe recibir luz verde del Senado.

José da Fonseca Lopes, jefe de la agrupación de trabajadores del transporte ABCAM, dijo en una entrevista con una estación de radio local que la medida no serviría porque duraría apenas 15 días y que después Petrobras reanudaría los ajustes de los precios locales para hacerlos coincidir con los valores del petróleo en el mercado internacional.

La Cámara baja del Congreso aprobó el texto principal del proyecto de ley que deroga el denominado impuesto CIDE sobre el diésel y reduce a cero el tributo PIS/Cofins sobre los combustibles. La iniciativa legal aún debe recibir luz verde del Senado.

Lopes dijo que las protestas continuarían hasta que se concrete la reducción del PIS/Cofins, que impacta más significativamente los precios de los combustibles que el CIDE. El dirigente destacó que tomaría varios días normalizar el transporte de carga del país cuando las manifestaciones finalicen.

"Tomará una semana o más normalizar los envíos. Esta es la razón por la cual la actitud de Petrobras no nos ayuda. Cuando volvamos a operar a toda marcha, ya habrán pasado los 15 días", dijo Lopes.