Asunción. Paraguay debe mantener su actual estructura tributaria para seguir siendo atractivo a la inversión y elevar el endeudamiento a través de créditos multilaterales, dijo el jueves el candidato presidencial del oficialista Partido Colorado, Mario Abdo Benítez.

El exsenador de 46 años, que enfrentará a una alianza opositora liderada por el abogado Efraín Alegre, aseguró en una entrevista con Reuters que no aplicará impuestos al influyente sector agropecuario y buscará aumentar los ingresos del Estado suprimiendo excepciones si gana las elecciones de abril.

"Si nosotros subimos los impuestos podemos perder competitividad y atractivo al capital nacional y extranjero. No considero que un impuesto a la exportación convenga a la producción. Sí podemos hablar de excepciones al IRP (Impuesto a la Renta Personal)", dijo el candidato.

Paraguay, cuarto exportador mundial de soja y un importante productor de carne vacuna, tiene la carga tributaria más baja de la región y un marcado déficit en lo social. Algunos analistas creen que el sector agropecuario, que ha impulsado el crecimiento económico las últimas décadas, debería aumentar su contribución al fisco.

Abdo lidera un movimiento político que enfrentó al presidente Horacio Cartes durante la mayor parte de su mandato, pero asegura que continuará la política de endeudamiento externo del actual gobernante para financiar obras de infraestructura.

La ministra de Hacienda, Lea Giménez, una economista que trabajó para el Banco Mundial, podría continuar en el cargo si Abdo gana las elecciones.

"Dentro del paquete de endeudamiento queremos también elevar el porcentaje de créditos multilaterales, buscar un equilibrio. Pero vamos a seguir con los bonos", sostuvo el candidato, cuyo equipo económico liderado por el exviceministro de Economía Daniel Correa se encuentra elaborando una ley de administración de pasivos.

El país colocó la semana pasada un bono a 30 años por US$530 millones con un rendimiento de 5,60%.

Credenciales democráticas. Abdo se inició en política hace poco más de una década junto a su amigo de la infancia y nieto del dictador Alfredo Stroessner, quien gobernó con mano de hierro el país durante 35 años. Su padre fue secretario privado del general y una figura muy influyente del régimen.

A pesar de que Stroessner gobernó con el aval del Partido Colorado, Abdo asegura que la violencia y las violaciones a los derechos humanos no puede adjudicarse solamente a su agrupación. Sus detractores suelen referirse a él como "hijo de la dictadura" o lo llaman "neostronista".

"El pasado no podemos cambiarlo (...) yo pude construir una carrera propia y si hay algo que me gané en mi carrera política es la credencial democrática", aseguró.

"Me critican por un pasado del que no tuve responsabilidad", agregó.

El nuevo gobierno asumirá en agosto durante un período de cinco años.