Buenos Aires. Grandes inversores canjearon 45% de los bonos argentinos impagos en la fase temprana de la operación por US$18.300 millones que cierra el 7 de junio, dijo este miércoles el ministro de Economía, Amado Boudou, citando datos preliminares.

El funcionario reiteró que la expectativa del Gobierno es alcanzar un piso de 60% de adhesión para la operación de canje de deuda remanente de la reestructuración de 2005, la primera llevada a cabo tras el monumental incumplimiento de Argentina en 2001/2002.

Boudou dijo que inversores institucionales cambiaron US$8.483,2 millones en bonos 'Disc' y US$59,6 millones en bonos Par.

"Los que son de más de US$100 millones y no son buitres, es decir, no están en juicio con Argentina, han ingresado la totalidad. No ha habido uno de los grandes tenedores que no haya participado", dijo Boudou a periodistas.

"Seguimos manteniendo como un objetivo la cifra de 60%. Nosotros no nos subimos a ningún otro número", explicó.

Boudou agregó que, por ahora, Argentina no emitirá nueva deuda por US$1.000 millones debido a las volátiles condiciones de los mercados.

El viernes pasado cerró la fase temprana de la operación con la que Argentina busca restaurar su reputación en los mercados financieros, y las autoridades del país están buscando atraer a tenedores minoristas, que tienen entre US$3.000 millones y US$5.000 millones en deuda argentina incumplida.

Boudou dijo que se espera que "como piso" US$2.000 millones en manos de minoristas entren a la operación, y que en los próximos 10 días autoridades argentinas se esforzarán por atraer inversores minoristas en pequeñas ciudades Italia y Alemania.

El canje de deuda impaga de Argentina por nuevos bonos y efectivo busca normalizar las relaciones del país con los mercados financieros y pavimentar el camino para la emisión de bonos soberanos a tasas de un dígito.

"Hay muy buena recepción (entre los minoristas). El tema del cupón del PBI, nadie deja de valorar que eso tiene un valor y tiene un precio y nadie deja de evaluar que ha sido un buen instrumento", dijo Boudou sobre uno de los atractivos que ofrecen los bonos del país, que han dado jugosos beneficios a inversores que los recibieron al aceptar la reestructuración de 2005.

Boudou indicó que se espera que como piso otros US$2.000 millones en bonos impagos del país sudamericano en manos de tenedores minoristas se sumen a la operación.

Agregó que con US$3.000 millones adicionales a los 8.542,8 millones ya ingresados, la operación llegaría al esperado 60% de adhesión.

El funcionario reiteró que, por el momento no hay condiciones de mercado para emitir el bono Global 2017, que busca recaudar US$1.000 millones en fondos frescos, explicando que la volatilidad de las plazas financieras se prolongaría.