Washington. Estados Unidos se enfrenta a un desafío sin precedentes por el control de la presidencia del Banco Mundial, con las economías emergentes a punto de nombrar al menos un candidato este viernes.

A menos de un día para que expire el plazo límite, Washington aún debe anunciar a su candidato. Sudáfrica se apresta a confirmar la candidatura del ministro de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, un respetado economista, diplomático y ex director gerente del Banco Mundial.

Sin embargo, no está claro si Brasil seguirá adelante con sus planes de nominar el ex ministro de Hacienda colombiano José Antonio Ocampo. Brasil no podía nombrar a Ocampo sin el apoyo de Colombia, que ahora parece improbable.

Aunque Ocampo había accedido a competir y Brasil está dispuesto a nominarlo, el ministro de Hacienda colombiano, Juan Carlos Echeverry, dijo el jueves que Colombia prefiere concentrarse en postular a la presidencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Echeverry dijo que ese esfuerzo tiene una mayor probabilidad de éxito que buscar la presidencia del Banco Mundial, ya que Colombia ya tiene el puesto más alto en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"El gobierno colombiano tiene que concentrarse en una candidatura exclusivamente para que tenga probabilidad de éxito", afirmó Echeverry.

Aunque a la junta directiva del Banco Mundial le gustaría llegar a un acuerdo por consenso, Washington mantiene el mayor porcentaje de votación y podría contar con el apoyo de las naciones europeas y Japón, el segundo miembro con mayor poder de voto.

Estados Unidos ha ocupado la presidencia del banco desde su creación después de la Segunda Guerra Mundial, y un europeo siempre ha encabezado su organización hermana, el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Aunque el Gobierno del presidente Barack Obama ha dicho que nominará a alguien para reemplazar a Robert Zoellick cuando deje el cargo en junio, su elección sigue siendo un misterio.

Nancy Birdsall, presidenta del Centro para el Desarrollo Global en Washington, dijo que la demora en el nombramiento de un candidato estadounidense abrió la puerta a los demás.

"Por primera vez hay una competencia, o al menos existe la percepción inicial de una competencia seria", declaró.

El auge de las economías emergentes como China, India y Brasil ha ejercido presión sobre Estados Unidos y Europa para que inicien un proceso de selección abierto, tanto para el Banco Mundial como para el FMI.

El año pasado, los 187 países miembros del banco acordaron un proceso transparente, basado en el mérito para seleccionar a un presidente.

Fuentes familiarizadas con el pensamiento del Gobierno estadounidense han dicho que la Casa Blanca tiene una lista de preseleccionados que incluye a Susan Rice -embajadora de Estados Unidos ante la ONU-, Indra Nooyi -CEO de PepsiCo-, el senador John Kerry, y Lawrence Summers, ex asesor económico del presidente Obama.

Otro nombre que ha surgido en los últimos días es Laura Tyson, profesora de la Universidad de California, Berkeley, y experta en comercio internacional y competitividad.

Si bien el departamento de Estado ha descartado que la secretaria de Estado Hillary Clinton asuma el cargo, ella sigue siendo una candidata viable a ojos de algunos observadores.