Limitado y puntual será el influjo del terremoto y tsunami de Japón en la economía mexicana, explicó este jueves un optimista Agustín Carstens, gobernador del banco central del México.

El líder del Banxico argumentó su optimismo en que si bien se va a producir una desaceleración en la economia global, éste será temporal, y luego incluso se podrá observar un "repunte vigoroso por todos los efectos de reconstrucción que se van a hacer”, afirmó, según publica El Universal.

“En cuanto a México, parece ser que el impacto será limitado y si acaso habrá alguna interrupción temporal en algunas maquiladoras y fábricas por falta de disposición de partes o componentes que vengan de Japón”, puntualizó Carstens.

Por su parte, Rodrigo Barros Reyes Retana, director general adjunto de análisis de políticas públicas de la Secretaría de Hacienda, informó que ante la situación en Japón hicieron un “escenario extremo”, en donde las armadoras de autos en México, que dependen de insumos japoneses, tuvieran que detenerse por un mes, y el impacto sobre el Producto Interno Bruto (PIB) anual no sería mayor a 0,1%.

Carstens consideró que el mundo necesita esperar cómo se resuelve la crisis nuclear en Japón.

Destacó que la recuperación de la economía en México está funcionando bien y las perspectivas hacia adelante son alentadoras.

“Al inicio de este año, estamos viendo un desempeño en donde el crecimiento está siendo más rápido de lo esperado”, dijo.