Excelsior.com.mx. La crisis de Europa está afectando a México, advirtió el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, quien afirmó que la contaminación se transmitió por el canal directo del comercio, la contracción de la inversión europea directa y la elevada volatilidad.

Durante su intervención en el foro “Fortaleciendo la eurozona”, del Fondo Monetario Internacional, celebrado en la capital japonesa, Carstens aseguró que algunas corporaciones europeas están “pensando su situación, han reducido sus activos, contraído la inversión o incluso salido del mercado”.

“México no se ha escapado ni se escapará a los efectos de la crisis”, dijo Carstens en respuesta a una pregunta de David Lipton, subdirector gerente del FMI.

Carstens: México no se escapará de la crisis. La crisis europea está afectando a México. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, afirmó que la contaminación se ha transmitido por el canal directo del comercio, con la contracción de la inversión europea directa, con elevada volatilidad que induce entradas y salidas de capital en busca de rendimiento, provocando severas fluctuaciones en el tipo de cambio que, en momentos, puede llegar a impactar el manejo de las metas de inflación.

Subrayó que la situación europea está afectando, porque algunas corporaciones europeas están “pensando su situación, han reducido sus activos, contraído la inversión o incluso saliendo del mercado”.

“La crisis se ha transmitido a través del canal del comercio mundial, de la volatilidad financiera, también porque ha provocado una importante pérdida en el dinamismo de Estados Unidos, que es nuestro principal socio comercial. También así nos pega.”

Lo anterior fue expuesto durante el seminario Fortaleciendo la Eruozona, que moderó el subdirector gerente del FMI, David Lipton, quien le pidió a Carstens que comentara a la audiencia cuáles eran los canales de transmisión que tenía el escalamiento de la crisis europea desde 2008 a la fecha en un país como México, que tras haber sido golpeado por la crisis en 2009 se percibía como uno de los de menor impacto y mayor crecimiento, con estabilidad en los últimos tres años.

La pregunta obligó la respuesta: “México no se ha escapado ni se escapará de los efectos de la crisis, que dicho sea de paso, ha obligado a realizar una coordinación diferente de políticas monetarias y Excelsior.com.mxfinancieras, para establecer buffers que mitigan, pero no evitan la contaminación”, reviró Carstens.

En otro seminario realizado en el marco de las Asambleas del Comité Monetario y Financiero (IMFC, por sus siglas en inglés) del FMI y el Comité de Desarrollo del Banco Mundial, el subsecretario de Hacienda, Gerardo Rodríguez complementó: “dada la evolución del entorno internacional, el balance de riesgos para México se ha deteriorado, tanto por la incertidumbre en Europa como por la incertidumbre sobre el precipicio fiscal en Estados Unidos".

“El deterioro lo hemos enfrentado construyendo buffers, como la mayor acumulación de reservas, el manejo de la deuda pública externa e interna, que ha extendido siete años de maduración promedio, la compra de seguros catastróficos, hemos avanzado en la consolidación fiscal, lo que nos ha permitido crecer casi al potencial en estos años”, dijo.

Al respecto, Carstens puntualizó que “no nos preocupa la inversión financiera en valores gubernamentales de largo plazo que se ha ido acumulando antes y después de la crisis, porque mucha de ella proviene de fondos institucionales, pensiones, seguros".

“No son inversionistas de un día. Pero hay otros que llegan porque buscan rendimiento, al menor rumor o incertidumbre, sobre todo ligada a la renovación de bonos soberanos europeos o al saneamiento de la banca, o a las decisiones fiscales o presupuestales que se retardan, salen en un segundo para irse a valores que siguen siendo considerados seguros, como los bonos estadunidenses y japoneses", agregó.

“Eso provoca volatilidad cambiaria extrema y perniciosa, porque en nada refleja los fundamentos de la economía, pero complica la planeación económica de las empresas y obliga a decisiones de política que, en algunos casos, ha llevado a controlar o gravar los capitales. En México este no es ni será el caso, pero sí complica y distorsiona la toma de decisiones monetaria, cambiaria y de balanza comercial”, dijo el gobernador del Banco Central.

Por su parte, Rodríguez abundó que “monitoreamos estrechamente los flujos de capital relacionados con la dinámica de la deuda soberana y la situación de la industria bancaria europea, porque los influjos en México son una fuente potencial de vulnerabilidad, ya que los mismo llegan en oleadas o se van de un momento a otro con cualquier noticia que eleve la incertidumbre. Es un elemento de monitoreo cuidadoso”.

Al respecto, el economista en jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial dijo que “nos preocupa que la situación de Europa contamine a países que lo han hecho muy bien. Es el caso de México, que ha mantenido una tasa de crecimiento sólida en estos tres años, pero que tiene que lidiar con los efectos negativos de los flujos volátiles de capital al tener una cuenta de capital abierta y flexibilidad cambiaria”.

¿Limitar los flujos de capital de corto plazo? Justo sobre el tema, Carstens comentó que “algunos países de América Latina, como Brasil, Uruguay y Perú han decidido introducir controles o impuestos a los capitales de corto plazo y han tomado otras medidas para reducir el impacto sobre la economía que tiene la caída de las exportaciones".

“Es un hecho que el canal del comercio ha sido el principal transmisor de esta desaceleración, pero hay muchos”, indicó.

Y dado que estaba sentado a su lado Jorg Asmussen, del Banco Central Europeo, y el ministro de finanzas de Portugal, Vitor Gaspar, hizo un llamado urgente a que en la eurozona establezca un sistema de comunicación central, particularmente en el Banco, que permita que las decisiones que tomen se comuniquen cuando se van a ejecutar, no que la dispersión de la información, el lapso que pasa entre que se anuncia o se rumora y se conoce lo que van a hacer, y finalmente hasta que se ejecuta, provoca volatilidad, incertidumbre y complica la toma de decisiones, no sólo para ellos, sino para el mundo entero.

“De ahí la urgencia que tenemos de que en Europa se comunique lo que se va a hacer cuando se acompañe de la ejecución de las políticas y no que anuncian cambios que los mercados esperan y tardan años en ejecutarlas”, señaló.

Dijo que "sabemos que es un momento difícil y que están en el camino correcto, pero la ausencia de una política clara de comunicación abre espacios para la especulación, que el sector privado cubre con ventas de activos, parálisis de inversión directa, salida y entrada de capitales, unas veces buscando refugio y otras rendimiento".

Comercio mundial, en el peor momento. “Hay el riesgo de que los países emergentes han sido los más golpeados por la crisis europea, en parte por el rebalanceo entre demanda externa e interna que se ha observado en algunos países ante la severa desaceleración del comercio interno y externo en la Unión Europea”, señaló, a su vez, Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

La tasa de crecimiento del comercio la estamos reduciendo de 3,7 en primavera de 2012 a 2,5% ahora, ajuste más pronunciado de lo que esperábamos, porque el comercio en la Unión Europea (intra y extra) todavía representa poco menos de una tercera parte del comercio mundial, y con la UE y Estados Unidos teniendo en conjunto 50% del comercio mundial, el riesgo para los países emergentes es mayor al esperado.

Eso explica que muchos de ellos están justificando la pérdida de competitividad elevando tarifas o imponiendo impuestos al comercio en lugar de resolver sus problemas estructurales, dijo Lamy (como si le viniera a cuenta la disputa México-Brasil-Argentina sobre la cadena de suministro automotriz).

Al respecto, Guido Mantega, ministro de Finanzas de Brasil, en su intervención en la plenaria del IMF, indicó que “los países avanzados no pueden seguir exportando o pateando la crisis a expensas de los países emergentes”.

Agregó que “la expansión monetaria sin límites, que dilata la decisión fiscal en países avanzados, es una política egoísta, porque no podemos quedarnos sentados a ver cómo nos contagian con la entrada y salida de capitales volátiles, con efectos perniciosos sobre el tipo de cambio, debilitando la demanda interna, provocando una guerra de monedas que distorsionan más el comercio”.

Se defendió detallando que “sabemos que toda forma de manipulación del comercio o la moneda debe ser evitado, porque eso impulsa la competitividad de forma seria, pero Brasil va a tomar todas las medidas que estén a su alcance para detener los perniciosos efectos de la volatilidad de esos flujos, ni aceptaremos los motes que nos imponen como proteccionistas cuando defendemos nuestros intereses legítimos en materia de comercio, tipo de cambio o administración de la balanza de pagos”.

Lo cierto es que su economía se ha desacelerado y la balanza de pagos ha reducido el superávit por la caída en el comercio chino, que en opinión del director para Asia del FMI, Anoop Shing, “podría ser mayor si los flujos de comercio internacional no se reestablecen.

El economista en jefe del Banco de Desarrollo Asiático, Changyong Rhee, concluyó que “China, India, Brasil y otras naciones BRIC habían mantenido su tasa de crecimiento en la parte alta de un dígito y ahora se han ido a la parte baja.