En cinco años se espera que los créditos productivos suban de los US$3 mil millones actuales de cartera hasta al menos US$10 mil millones con los nuevos topes de tasas de interés aprobados este miércoles, que está entre el 6% y 11,5%, dependiendo de la capacidad de producción del beneficiario, informó el viceministro de Pensiones, Mario Guillen.

El gobierno aprobó el Decreto 2055 que fija los porcentajes máximos de interés para los créditos productivos: 6% para las empresas grandes y medianas, 7% para las pequeñas y 11,5% para las microempresas, que regirán para los nuevos préstamos, sin embargo está abierta la posibilidad de renegociación de deudas.

Guillen explicó en una entrevista en la estatal emisora Patria Nueva que la fijación de las tasas de interés fue resultado de un estudio y garantiza ganancias para el sistema financiero, aunque menos. “Van a ganar menos, es innegable”, señaló y reconoció que fue complejo el proceso de diálogo porque eran tocados sus intereses.

“Hemos estado en un tira y afloja, nunca vamos a lograr tener un acuerdo con ellos, porque al final, les estás tocando el bolsillo”, explicó y aseguró que la decisión tomada es resultado de un proceso y evaluación técnica que incluyó proyecciones de ganancias. “Hemos sacado las tasas que creemos son las más justas, para que ellos sigan siendo solventes y sigan ganando plata”.

Al menos US$10 mil millones forman la cartera de créditos, de los que actualmente US$3 mil millones están en el sector productivo. “En cinco años prevemos que esos US$10 mil van a estar en US$16 mil millones o US$18 mil millones; el 60%, US$10 mil millones o US$9 mil millones, debería estar en créditos productivos en esos cinco años”, sostuvo la autoridad.

“Lo que nosotros prevemos es un incremento de la capacidad productiva y de nuestra aparato productivo”, que implica efectos como la creación de fuentes de empleo.

También fue fijada una base de 2% de interés para caja de ahorros y porcentajes fluctuantes para depósitos a plazo fijo.