Cerca de la mitad de los alemanes están preparados para ceder algunos de sus poderes nacionales a Bruselas en busca de una política financiera común de la Unión Europea, según un sondeo de Emnid para la revista alemana Focus.

Un 49% de los 1.000 alemanes encuestados para el sondeo respaldó otorgar más poder a la Unión Europea, en línea con una unión política y fiscal europea más férrea defendida por la canciller alemana Angela Merkel. Un 44% se opuso a la acción.

Los votantes de la oposición Social Demócrata (SPD), los Verdes y el partido de izquierda estuvieron particularmente dispuestos a ceder algunas de las capacidades nacionales, según el sondeo, mientras que los votantes de los partidos de la coalición gobernante se mostraron más reacios.

En particular, un 63% de los simpatizantes del partido democrático libre de Alemania (FDP), socios de la coalición de Merkel, estuvieron en contra de otorgar más poder a Bruselas, según la encuesta realizada entre el 4 y el 5 de julio.

Esto destaca las dificultades que enfrenta Merkel en lograr un acuerdo sobre sus planes de alcanzar una unión política más cercana en Berlín, donde la paciencia de su coalición respecto a medidas para acabar con la crisis de la zona euro se está agotando.

Merkel ha propuesto vínculos políticos y fiscales mucho más estrechos entre los miembros de la Unión Europea como condición previa esencial para cualquier mutualización de la deuda, una exigencia clave de los atribulados países del sur europeo como Italia.

Muchos votantes en Alemania, el financista de Europa y la mayor economía del continente, están cansados de desembolsar miles de millones de euros para evitar que países como Grecia incumplan con el pago de sus deudas.

Algunos políticos, incluyendo el ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schaeuble, han sostenido que sería necesario un referendo para dar legitimidad a una mayor unión política y fiscal en Europa. Este sería el primer referendo en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial.

La alternativa a una mutualización de la deuda a fin de superar la crisis, no obstante, es un "escenario de horror", según un panel de asesores económicos en Alemania.