Santiago. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió los efectos negativos que podría tener para la región, las dificultades que enfrenta actualmente la economía de los países europeos.

En una nota del organismo publicado en agosto, recuerda que la Unión Europea sigue siendo un socio comercial significativo para la región, pues es el tercer mercado de destino de sus exportaciones, captando más de 13% de los envíos en 2008.

La situación es más sensible en América del Sur, donde las exportaciones se destinan en partes iguales a Estados Unidos y a la Unión Europea (18%), señala la entidad.

Por ello indica que se extenderse la crisis europea y llega a afectar el desempeño de la economía global, “las exportaciones de la región podrían experimentar una merma por efecto de la reducción de los precios de las materias primas”.

De hecho, en lo que va de 2010 el precio promedio de las materias primas ha retrocedido 3,3%. En el caso de los precios de los alimentos, éstos han retrocedido 6,5% y en de los metales la caída ha sido de 2,6% El precio del cobre se redujo en 4,7%, mientras que el valor del crudo ha oscilado entre US$75 y US$85 el barril.

Otro aspecto que podría verse afectado el del turismo, pues el consumidor europeo podría ser más cauteloso. Varios países latinoamericanos, especialmente del Caribe, son destinos de vacaciones para muchos europeos, y una reducción en el flujo de turistas afectaría una importante fuente de ingresos para países altamente independiente de esta industria.

También los flujos de remesas desde Europa podría desacelerarse e incluso caer, lo que tendría un efecto en naciones como Ecuador, Colombia y Paraguay.

Otro punto que debe observarse es que la pérdida de valor del euro y el mayor riesgo en la zona podría incrementar los flujos de capitales a la región “en la medida en que los inversionistas opten por destinos más seguros y de mayor rentabilidad”, dice el informe. Ello podría generar mayores presiones a la apreciación de las principales monedas de Latinoamérica.

La nota de la Cepal indica que “el nuevo escenario que se desprende de la crisis europea encuentra a la región con un menor espacio fiscal para hacer frente a sus posibles impactos (déficit primario y aumento de la deuda del sector público no financiero), una aceleración de la inflación y presiones para la apreciación de las monedas, todo lo cual dificultará la acción y coordinación de políticas”.

Otro aspecto relevante es la importante presencia de la banca española en la región, “lo que fortalece los vínculos financieros con Europa, y de paso, a la posibilidad de contagio por esa vía”.

Cabe recordar que en naciones como México, Chile, Paraguay y Perú la participación de los bancos españoles en el sistema bancario representa más de 20% del total de activos.

Finalmente, las ayudas para países en desarrollo podrían ser afectadas, pues al necesitar concentrar los recursos en necesidades internas, lo que afectaría los compromisos adquiridos anteriormente. Ello podría repercutir en las naciones más pobres de América Latina y el Caribe, para las cuales la ayuda externa es relevante para cumplir con sus programas sociales.