Santiago. América Latina requiere un pacto fiscal que trascienda la administración pública sexenal o cuatrianual, lo cual es un desafío "porque llevamos 30 años con una estructura productiva muy desigual", dijo la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.

Al inaugurar el XXV Seminario regional de Política Fiscal, la funcionaria subrayó que "es muy difícil de arreglar las 'fabricas de desigualdad' que existen en la región. Esas 'fábricas de desigualdad' se están reproduciendo cada día más en materias productiva, educativas y de pobreza".

En la sesión intervinieron también Felipe Larraín, ministro de Hacienda de Chile, y Carlos Cáceres, ministro de Hacienda de El Salvador, y mañana lo hará Fernando Lorenzo, ministro de Economía y Finanzas de Uruguay.

Además, especialistas de América Latina, el Caribe, Estados Unidos y Europa abordarán también la necesidad de la renovación del pacto fiscal en sus aspectos macroeconómicos, en los ingresos públicos para el desarrollo, en la transparencia del gasto público y su relación con el contrato social.

Según Bárcena, "cualquier renovación de cualquier tipo de pacto fiscal implica acercar intereses. El problema de nuestra región es que hay una enorme concentración del ingreso y de los bienes de producción en muy pocas personas, y somos desiguales no sólo en términos de ingreso, sino también en factores de la producción".

En opinión de Bárcena, este es un tema que "se va volviendo más insostenible porque la desigualdad conspira, porque la desigualdad se va transformando en inseguridad ciudadana y en una serie de problemas, que se nos están yendo de la mano en algunas partes de la región".

El XXV Seminario regional de política fiscal será complementado con un Taller de Finanzas Públicas en la sede de la Cepal este miércoles 7 de marzo, el cual estará orientado a examinar las reformas recientes en materia de descentralización de gastos e ingresos públicos, elemento primordial de pactos fiscales duraderos.

Puso como ejemplo a Centroamérica, donde se calcula que el costo de la seguridad ciudadana el año pasado llegó a la cifra de 7,7 puntos del producto Iinterno bruto (PIB).

"Si nosotros realmente seguimos planteando que los pactos fiscales no son económicos, sino políticos, en el fondo las sociedades se están haciendo la pregunta: ¿Qué sociedades tenemos y qué sociedades queremos?", explicó.

La funcionaria dijo que la Cepal está reflexionando "sobre cómo sociedades ricas en recursos naturales pueden y deben convertirse en sociedades más iguales y cómo hay países que están poniendo en práctica políticas como 'petróleo por educación' y 'petróleo por desarrollo'. El tema es cómo se lleva en la práctica".

La dirigente de la Cepal destacó que "los ciudadanos ven que el país es rico en recursos naturales y está ganando más, pero ellos no se apropian suficientemente de esas ganancias de productividad", indicando que este es tema de fondo de este Seminario Fiscal de América Latina y el Caribe.

En su presentación, Bárcena sostuvo que "la región se caracteriza por un alto nivel de desconfianza en el Estado", mencionando como desafíos de la política fiscal los siguientes:

Aumentar la carga tributaria, corregir la estructura tributaria regresiva, combatir la alta evasión, evitar exenciones generalizadas, revovar el pacto fiscal, reciprocidad entre el Estado y los ciudadanos, acuerdos sobre montos, origen y destino de recursos para el Estado y transparencia y rendición de cuentas.

Mencionó las reformas tributarias de empresas y/o personas naturales en varios país, las que aumentaron tasas o alícuotas (de empresas) en Bolivia, Chile, Perú, Ecuador, El Salvador, Honduras, México y Uruguay.

Se amplió la base imponible extendiendo la tributación al conjunto de ingresos del trabajo y de las rentas de capital en Colombia, Perú, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Guatemala, República Dominicana y Jamaica.

En algunos países se generalizaron los impuestos mínimos y se redujeron las exenciones y, en el caso de las personas jurídicas, se limitaron los incentivos tributarios.

Bárcena insistió en que "persiste la debilidad crónica del impuesto sobre la propiedad inmueble, pero han cobrado fuerza los impuestos aplicados a las transacciones financieras".

En varias naciones se ha comenzado a gravar separadamente las rentas del trabajo con tasas progresivas y las rentas del capital con tasas proporcionales (impuesto dual).

Igualmente, se han incluido nuevas normas de tributación internacional, que se aplican a precios de transferencia, además de normas aplicables a paraísos fiscales y a no residentes

También se apunta a favorecer el empleo formal, como en el caso de Colombia, donde se reduce el impuesto sobre la nómina, que se compensa con un nuevo impuesto sobre las utilidades de las empresas.

La dirigente de la Comisión, que depende de la Organización de las Naciones Unidas, indicó que recientes encuestas muestran, en varias ciudades de la región, una correlación entre la calidad de la gestión pública y la voluntad de pagar impuestos.

"Ello puede tomarse como evidencia de que existe un espacio para avanzar con estrategias de política fiscal (o pactos fiscales implícitos o explícitos) basadas en propuestas que hagan efectiva esa reciprocidad mediante mejoras en la calidad de la gestión pública", concluyó.

El XXV Seminario regional de política fiscal será complementado con un Taller de Finanzas Públicas en la sede de la Cepal este miércoles 7 de marzo, el cual estará orientado a examinar las reformas recientes en materia de descentralización de gastos e ingresos públicos, elemento primordial de pactos fiscales duraderos.

Este encuentro de alto nivel, que cumple 25 años de existencia, es organizado por la Cepal, con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).