Al menos 62 de cada 100 hondureños que residen en Honduras se encuentran bajo la línea de la pobreza, según una encuesta de reciente publicación efectuada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

La Cuadragésima Primera Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples trascendió a los medios en las últimas horas y muestra una fotografía de las críticas condiciones socieconómicas del país a mayo del presente año.

Pobres, más pobres. De los casi 5,5 millones de personas que se encuentran en condición de pobreza, 1,7 millones de personas viven en una pobreza relativa y más de 3,8 millones en pobreza extrema.

Es bueno decir que en los registros de la Encuesta Permanente de Hogares y Propósitos Múltiples, efectuada desde 2001 a la fecha, es en la de mayo del presente año, la que presenta una mayor cantidad de hogares que viven en esta lamentable situación con un 61,9%.

Los ingresos de estas familias se encuentran por debajo del costo de una canasta básica de consumo que incluye alimentos y otros bienes y servicios.

Aunque la pobreza, según el INE, es más grave en el área rural, también en el área urbana alcanza a más de la mitad de los hogares (58,5% urbano y 65,2% rural).

Autoridades del INE han explicado en su momento que la pérdida de empleos es una de las principales razones por la que cada vez más personas pobres engrosan la categoría de la pobreza extrema.

Gravedad. Según el INE, del total de 1.718.338 hogares hondureños, un 32,7% vive en condiciones de pobreza crónica, ya que las personas que los integran no tienen sus necesidades básicas satisfechas y a la vez presentan ingresos que están por debajo de la línea de pobreza.

En el país, los hogares que muestran tener al menos una necesidad básica insatisfecha y presentan ingresos superiores a la línea de pobreza, son el 9,6% del total y son considerados como pobres estructurales.

Los hogares en situación de pobreza reciente, representan el 29,3%, debido a que tienen satisfechas todas sus necesidades básicas, pero sus ingresos son inferiores a la línea de pobreza.

Los hogares que disponen de un ingreso suficiente para lograr un nivel de vida adecuado y además satisfacen sus necesidades básicas representan el 28,5%, y son considerados como integrados socialmente.

Por lo tanto, estos hogares, que no se consideran pobres bajo ninguno de los métodos utilizados, son los que expresan las condiciones de vida más digna en el país.

El texto recomienda que ante la insuficiencia de ingresos de los hogares urbanos, se requiere poner particularmente atención, en cuanto a generar actividades productivas en el país generando fuentes de empleo.

Mientras que la insatisfacción de las necesidades básicas de la población rural, indican la existencia de un amplio campo de trabajo para el sector gubernamental, relacionado con programas de servicios de agua, electricidad, educación, vivienda, entre otros. Pero lo que más urge es desarrollar fuentes de empleo.

Más mujeres. En base a los resultados de esta encuesta, la población de Honduras se estima en 8.200.795; de los cuales 3.987.236 (48,6%) son hombres y 4.213.559 (51,4%) son mujeres. La población urbana es de 3.733.876 habitantes, y de esta el Distrito Central concentra aproximadamente el 27,6% con 1.029.199 habitantes, mientras que San Pedro Sula con 607.656 habitantes representa el 16,3%.

Las 1,704,883 viviendas del país tienen en promedio 3,7 piezas, de las cuales se utilizan, en promedio, 1,9 piezas para dormir. Definido el hacinamiento como la existencia de más de tres personas por pieza en una vivienda, se observa que el 8,8% de los hogares hondureños presentan dicha situación.

La referida encuesta no ha sido presentada de manera oficial por el INE y se han limitado a hacerla circular entre sectores económicos, académicos y empresariales del país, entre otros.