Caracas. La salud financiera de la revolución socialista de Hugo Chávez fue puesta a prueba por el temporal que sacudió recientemente a Venezuela, lo que ha llevado al mandatario a adelantar una reforma fiscal que amenaza la recuperación económica del país petrolero en el 2011.

Pese a que al inicio de las lluvias Chávez dijo que tenía soberanía económica, días atrás dio un giro radical en su discurso y aseguró que no cuenta "ni con un bolívar" para enfrentar el temporal que dejó a más de 130.000 personas sin vivienda, infraestructura fracturada y cultivos perdidos.

El gobierno calcula que requerirá de US$10.000 millones para cubrir las pérdidas.

Analistas y fuentes parlamentarias consideran que Chávez utilizará los poderes especiales para legislar que recibirá en los próximos días de la Asamblea Nacional para crear nuevos tributos e incrementar los existentes, en un paquete económico que trastocaría el consumo e incluso podría involucrar una devaluación del bolívar.

El militar retirado ya adelantó que elevará el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que actualmente está fijado en 12%, pero no ha dado detalles.

"Se espera un incremento del IVA de entre 2 y 4 puntos porcentuales, pero también el regreso del Impuesto al Débito Bancario o el Impuesto a las Transacciones Financieras. De la aplicación de estos últimos dependería el ajuste del IVA", dijo una fuente del Legislativo, que prefirió el anonimato.

La fuente agregó que también podrían ser ajustados los timbres fiscales, el impuesto a las importaciones y el impuesto a las ventas mayoristas, en un entorno de inamovilidad laboral que seguirá impidiendo a las empresas despedir al personal de bajo salario durante el 2011.

El listado también incluiría una considerable alza de la unidad tributaria, que equivale a US$15 actualmente.

Venezuela, un país altamente dependiente de los bienes importados, ha visto descender sus niveles de consumo en los últimos dos años, en medio de una recesión económica de la cual el gobierno espera salir en el primer trimestre de 2011 a través de estímulos productivos en áreas prioritarias.

Pero un panorama de mayores impuestos y encarecimiento del tipo de cambio el próximo año dibuja perspectivas de menor consumo y un crecimiento débil, con una de las tasas de inflación más altas del continente.

"Habíamos pronosticado un crecimiento en torno al 1,7% para 2011 y ahora estamos esperando un alza de entre 1,3% y 1,4% si se aplican estas medidas económicas", dijo Asdrúbal Oliveros, director de la firma local Ecoanalítica.

Añadió que con estas acciones, el gobierno se reserva unos US$31.400 millones que tiene en fondos de ahorro e inversión, muy probablemente para las actividades políticas que servirán de marco a las elecciones presidenciales del 2012.

¿Devaluación? ¿Endeudamiento? En Venezuela, donde se mantiene un estricto control de cambio desde el 2003, es habitual escuchar constantes teorías de devaluación. No obstante, ante la premura que muestra el Gobierno por recaudar recursos extraordinarios, analistas han subrayado sus previsiones al respecto.

"Esperamos una devaluación de al menos 15%, lo que significaría que si el gobierno realiza una devaluación lineal, los nuevos tipos de cambio serían de 3 bolívares por dólar y 5 bolívares por dólar", dijo Barclays Capital en una nota para clientes.

Venezuela mantiene desde enero un tipo dual de cambio oficial de 2,60 bolívares por dólar para la compra de alimentos y medicinas y 4,30 bolívares por dólar para la importación de bienes considerados suntuarios por el gobierno.

Barclays Capital considera que el tipo de cambio generado a través de un sistema de venta de títulos controlado por el Banco Central, el SITME, sería ajustado a unos 6,5 bolívares por dólar desde los 5,3 bolívares actuales.

Chávez ha dicho que cada punto porcentual del IVA representa unos US$1.662 millones en recaudación extra, por lo que el postulado de nuevos tributos y devaluación iría en consonancia con las necesidades actuales del gobierno.

"El presupuesto del gobierno ya está apretado y obviamente esto (las lluvias) incorpora costos que no estaban previstos", dijo Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.

Se espera que la petrolera estatal Pdvsa transfiera al gobierno US$1.000 millones de la venta de su participación en el circuito alemán de refinación Ruhr Oel, mientras Chávez repite que tiene en la mira a la filial Citgo en Estados Unidos.

Pero otros analistas consideran que el gobierno tendrá que recurrir otra vez a los préstamos, aunque cada vez haya menos espacio para el endeudamiento, una opción muy costosa.

"Esperamos que el gobierno deje de lado algunos compromisos y se endeude de nuevo", estimó el economista Angel García Banchs, de la firma local de análisis Econométrica.

Sin embargo, Chávez, quien asegura liderar una revolución para los pobres, dice que no escatimará esfuerzos para superar la crisis y para ello ha dispuesto de US$2.300 millones en dividendos de las principales empresas estatales.

"Ahora es que somos soberanos en el manejo de nuestros recursos", dijo el mandatario.